Aficionados celebran el triunfo en la Puerta del Sol - EFE
Copa Libertadores

Así ha sido la celebración de River Plate en Madrid

Centenares de hinchas acudieron a la Puerta del Sol para celebrar la victoria sobre Boca Juniors en la final

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MadridActualizado:

El pitido del árbitro puso fin a una final que se había alargado varias semanas de más. El campeón de la Copa Libertadores es River Plate y la afición millonaria estalló de júbilo con el triunfo de su equipo. «Este partido es único en la historia y lo hemos ganado. No lo vamos a olvidar nunca», decía un aficionado al término del mismo. El desalojo del estadio Santiago Bernabéu empezó con los aficionados de Boca Juniors, quienes se fueron retirando cariacontecidos después de lo ocurrido.

En el otro lado, la salida tardó más en producirse. La entrega de la copa y las habituales celebraciones dentro del campo demoraron los festejos de los ganadores en las calles madrileñas. El destino se sabía, toda vez que en los últimos días los grupos de WhatsApp habían fijado la Puerta del Sol como punto para celebrar una hipótetica victoria que ahora era una realidad. Qué mejor sitio que aquel en donde se hizo el primer banderazo y los sucesivos.

El rojiblanco de River Plate fue inundando los vagones del Metro de Madrid mientras los aficionados iban desembarcando en el centro de la capital. Bastaba con que dos grupos distintos se cruzasen para que comenzaran a entonar juntos una de las múltiples canciones del «gallinero». No podían faltar aquellas referentes a su eterno rival, que estuvo presente en la mayoría de los versos.

Antes de la medianoche, apenas unas decenas de personas acompañaban a la multitud de periodistas y curiosos que se acercaban llamados por los cánticos. Entre todas ellas, destacaban los habituales vendedores ambulantes, que en esta ocasión dejaron la venta de cervezas de lado para ofrecer sombreros con el escudo de River Plate.

Pasadas las doce, el lento pero ininterrumpido goteo de personas fue llenando la emblemática plaza. Animados los unos con los otros, las canciones, las banderas y las bufandas se convirtieron en las protagonistas. Por todas las calles que desembocan en la Puerta del Sol fueron apareciendo aficionados millonarios y el ruido fue aumentando de decibelios con el paso de los minutos.

La estampa se prolongaría hasta altas de la madrugada. Si en Buenos Aires miles de hinchas celebraban el triunfo frente al Obelisco, en Madrid el oso y el madroño fue testigo de excepción del festejo. Entre flashes y cámaras, los hinchas de River Plate terminaron por tomar el centro de la capital de España. Aunque muchos de ellos tendrían que estar en sus puestos de trabajo en pocas horas, la victoria merecía el poco tiempo de descanso.