Sandro Rosell en su etapa cpmo presidente del Barcelona
Sandro Rosell en su etapa cpmo presidente del Barcelona - INÉS BAUCELLS
Fútbol

Sandro Rosell empieza a ver la luz al final del túnel

La familia celebra que se haya aceptado su traslado a una prisión catalana, donde podrá preparar mejor su defensa

BarcelonaActualizado:

Más de un año lleva Sandro Rosell en prisión preventiva. No obstante, la juez Lamela ha aceptado el traslado del expresidente del Barcelona a un centro penitenciario catalán, lo que ha sido acogido con alivio y esperanza por parte del propio Rosell y de su familia, que podrá visitarle más asiduamente y en unas mejores condiciones. Esta decisión también permitirá que pueda preparar mucho mejor su defensa. Así lo ha reconocido Marta Pineda, su esposa, que también está sufriendo el tormento desde que Rosell fuera detenido.

«Es la primera buena noticia que recibimos desde hace 14 meses y esto para la familia es un gran alivio. Sus padres tienen más de 80 años y es un gran esfuerzo desplazarse a Madrid. Y a los abogados les facilitará el trabajo. Eso nos va a dar descanso psicológico y económico», explicó Pineda en los micrófonos de El Larguero. La esposa de Rosell sigue cuestionándose los motivos por los que tarda tanto en celebrarse el juicio, en el que está acusado de blanqueo de capital. «La pregunta es por qué Sandro lleva tanto tiempo en la cárcel. Lo comparo con otros casos mediáticos, como el de Villar o el de Ignacio González y es distinto», lamentó. Y dejó entrever diferencias de criterio a la hora de enjuiciar a su marido: «La situación es muy dura y extraña. Ahora, que haya una persecución contra él no puedo decirlo... no lo sé».

Una de las cosas que Marta Pineda quiso dejar bien claras es la nula posibilidad a que Rosell se fugue, una de los argumentos esgrimidos por la juez Lamela para denegarle la libertad condicional. «Para mí es impensable que Sandro se pueda fugar. Si huyera nunca más vería a sus padres, que tienen más de 80 años. Sandro es una persona muy noble y de honor. Quiere defender su inocencia, Además, ¿de qué viviríamos si fuéramos al extranjero? No tenemos bienes ni dinero en el extranjero. Lo digo de forma rotunda», explicó. No obstante, también aseguró que «la esperanza de que pueda salir de prisión nunca se pierde. Si no, no viviríamos. Pero nuestra actitud es más resignada. Lo hemos aprendido para protegernos emocionalmente. El objetivo es que Sandro pueda defenderse desde casa». Pineda también abundó en el episodio en el que la familia vio como le denegaban la libertad provisional en el último momento: «Parecía que la Audiencia Nacional nos animó a ofrecer una fianza. Los abogados pusieron la mayor fianza porque les pareció lo correcto. Pero parece que la Audiencia no lo aceptó, aunque eso es un tema de los abogados».

La intervención de Pineda también sirvió para defender la honorabilidad de su marido tras todas las acusaciones que se han vertido sobre él. « Me indigna profundamente que hayan dicho que mi marido ha hecho del delito una forma de vida. Que hablen con empleados, compañeros de trabajo... Pongo la mano en el fuego por mi marido. Lo conozco, lo he tenido al lado durante los últimos 25 años. Siempre ha ayudado a todo el mundo. Cualquiera que lo conozca se lo diría», aseguró. Y confirmó las sospechas del propio Rosell, que asegura que todos los problemas que le han surgido comenzaron desde el mismo día en que asumió la presidencia del Barcelona: «Yo me pregunto por qué ahora Sandro tiene problemas. Desde que es presidente del Barça tuvo más de 30 inspecciones fiscales y antes nunca tuvo un problema. Pero no tengo ninguna base para señalar a nadie de por qué pasa esto». Y añadió: «La situación de España y Cataluña, que ha sido muy convulsa, no creo que haya tenido ninguna influencia. Así lo espero. Sandro fue muy transversal e independiente cuando fue presidente del Barça. No creo en absoluto que la situación política tenga que influir».

Finalmente, Pineda recordó que solo puede hablar cada cuatro minutos por teléfono con su marido y verle a través de un cristal otros cuarenta minutos una vez a la semana. A pesar de eso, ve bien a Sandro porque «es una persona fuerte, luchadora, que se sabe inocente y tiene ganas de poderse defender y afrontar el juicio». No obstante, reconoce que en la familia «hay mucho desánimo». También reconoció que recibe numerosas pruebas de apoyo, incluida la de Bartomeu, que «me llama cada semana». La cónyuge de Rosell finalizó con una esperanza: «Me imagino que el juicio será hacia otoño. Tenemos ganas de que pase el juicio, sinceramente. No sé cómo va a acabar. Espero que nos podamos defender y explicarlo todo bien, que haya un juez que le escuche y que valore. Eso es lo que espero».