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¿A qué región de España contribuye más el fútbol?

LaLiga genera 185.000 puestos de trabajo y unos ingresos de casi 16.000 millones de euros que se distribuyen a lo largo de todo el país

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Esta tarde se reúnen de nuevo los representantes de LaLiga y de la Federación ( RFEF) con la mediación del Consejo Superior de Deportes (CSD). Andan a la gresca desde hace tiempo por el reparto de una tarta económica que cada año es más jugosa. Se han hecho las cosas bien en la última década dentro del mundo del fútbol, creando una industria próspera que ya da de comer a 185.000 familias en España, pero ese crecimiento se ve ahora en peligro por el divorcio existente entre los dos organismos que rigen el deporte rey en el país.

En cada gol que se marca durante la temporada hay pasión, aunque esconde mucho más. Porque detrás de ese instante fugaz de alegría máxima hay un mundo que mueve millones y que da sustento a miles de personas. Es el fútbol una de las industrias más rentables del país, capaz de generar el 1,37 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y de dar trabajo a casi el uno por ciento de la población activa. Los ingresos de este deporte se han multiplicado en los últimos cinco años, convirtiéndose en uno de los motores económicos más importantes en muchas regiones de España.

Son Madrid y Cataluña los principales focos de esa bonanza financiera, aglutinando ambas casi la mitad de los ingresos y de los empleos generados por el fútbol. Esta temporada habrá hasta siete equipos madrileños en el fútbol profesional, lo que convierte a la comunidad en el epicentro del negocio del balón, donde además de las personas empleadas directamente por los equipos hay muchos otros que viven de esa industria de manera indirecta, como la hostelería, el turismo o los transportes. «Que la pasada temporada Madrid tuviera cinco clubes en la Primera División de fútbol –y otros dos en Segunda– no solo es un hito histórico sino que habla de la potencia de un sector que es fundamental también en términos turísticos. El fútbol sitúa a Madrid como referencia deportiva y los turistas vienen a disfrutar del espectáculo, pero también del resto de la Comunidad», explica a ABC Jaime de los Santos, consejero en funciones de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid.

Por cada puesto de trabajo creado por el fútbol, se estima que hay otros cuatro que se generan a su alrededor. Cifras que podrían ser incluso más grandes, ya que en el informe hecho público la semana pasada por la patronal (lleva la firma de PwC y llega hasta la temporada 2016-17), y cuyos datos ilustran esta información, no se incluye toda la red laboral y económica que sostiene al fútbol no profesional. En ese estrato más modesto también hay actividad financiera importante. La cercanía de los equipos y la rivalidad fomentan los viajes de aficionados locales y el gasto derivado permite a muchas personas tener al fútbol como el epicentro de su economía familiar.

Fuente PWC y La Liga
Fuente PWC y La Liga - ABC

Amenazas en el horizonte

Aun así, está mosca la patronal, encabezada por Javier Tebas, pues considera que la inestabilidad del país y la futura Ley del Deporte amenaza ese crecimiento. «Estas cifras desglosadas por comunidades autónomas confirman el impacto social y económico que la industria del fútbol tiene en cada región de nuestro país y refuerzan nuestro mensaje sobre la importancia de tomar decisiones responsables y bien reflexionadas sobre todo aquello que afecte a esta industria tan relevante para nuestra sociedad», reconocía el presidente de LaLiga hace unos días en la presentación del informe.

Aunque Madrid y Cataluña encabezan la lista de ingresos procedentes de este deporte, no son las únicas comunidades que tienen en esta actividad uno de sus pilares económicos más importantes. En Andalucía, por ejemplo, supone el 1,26 por ciento de su PIB y entre Valencia y el País se concentra el 15 por ciento del total de los empleados por el fútbol. Casi 30.000 familias en total.

«La creación de la riqueza impulsada por el fútbol profesional está por encima del uno por ciento en la mayoría de las regiones del país», explica Javier Gómez, director general corporativo de LaLiga y uno de los gurús económicos responsables de que se haya pasado de una situación de desastre casi total en los clubes a convertir a estos en generadores de empleo y riqueza en cada rincón del país. Porque la macrodeuda de los clubes españoles con Hacienda es historia. Ha pasado de los 620 millones que se debían en 2013 a los poco más de 48 que se estima que quedarán pendientes de pago en 2020. La mejora de la situación interna de los equipos ha desembocado en un intento por mejorar la experiencia del aficionado dentro del estadio, lo que a su vez ha incrementado los ingresos del club.

Impulsa la «Marca España»

Se estima que cada seguidor gasta alrededor de 29 euros en merchandising y hostelería cuando acude a ver a su equipo, a lo que se suman otros 19 euros de media en transporte. Cifras que contribuyen a generar riqueza de particulares, pero que también terminan en las arcas públicas, a las que el fútbol contribuye con 4.100 millones de euros cada año –casi tres veces el gasto destinado a Política Exterior en 2017–. Han crecido los espectadores en los estadios a pesar de que los encuentros de los viernes y los lunes tenían menos asistencia. Una de las reivindicaciones de la RFEF que estarán hoy sobre la mesa de negociación con LaLiga. De hecho, Rubiales –presidente de la Federación– quiere que solo haya fútbol el fin de semana.

Más allá de todos los números, el beneficio más importante que el fútbol deja en el país no lleva aparejado un beneficio económico inmediato, pero es el más relevante. Se trata de la «Marca España», a la que contribuyen todos los equipos de manera indirecta. La proyección de los encuentros de LaLiga en todas las partes del mundo atrae a los seguidores extranjeros que vienen a ver luego los encuentros y se quedan a disfrutar del país. Por eso, una parte de ese sector turístico, que es el principal motor de la economía nacional, va unido también al fútbol. Una industria que no frena y que quiere seguir siendo protagonista de los hogares españoles.