La reforma de la «Ley Beckham» divide al Congreso y subleva a los clubes de fútbol

La reforma de la «Ley Beckham» divide al Congreso y subleva a los clubes de fútbol

PP y CiU advierten de los efectos negativos que la última «ocurrencia» de Zapatero tendrá sobre las empresas

MARIANO CALLEJA | MADRID
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Los socialistas necesitaban un gesto para la galería, un guiño a su electorado de izquierda que enmascarara una subida del IVA que perjudicará a las clases medias y bajas el año que viene. Los diputados de Izquierda Unida-ICV se lo pusieron en bandeja cuando recuperaron una iniciativa del mes de junio, en la que, inspirados en el astronómico fichaje de Ronaldo, pedían subir los impuestos a los futbolistas de elite, mediante una reforma de la llamada «Ley Beckham». Aquella iniciativa, rechazada hace varios meses, se convirtió en enmienda a los Presupuestos Generales del Estado de 2010, y el PSOE la agarró al vuelo. Era justo lo que necesitaba tras el sablazo fiscal a los trabajadores. El mensaje estaba claro: ¿Ven todos cómo el Gobierno también sube los impuestos a los poderosos? ¿Se dan cuenta de que con Zapatero los ricos también lloran?

La izquierda parlamentaria celebró ayer con alborozo su éxito en el Congreso con la nueva «Ley Ronaldo» -bautizada así por inspirarse en el fichaje de ese jugador-, mientras el PP y CiU expresaban su discrepancia ante una medida que consideran demagógica y que perjudicará, apuntan, la competitividad española ante el exterior. «El PSOE ha cometido el error de subir el IVA, y ahora quiere camuflarlo con otra ocurrencia fiscal para decir que va contra los ricos», comentó la diputada popular Fátima Báñez. CiU considera que se puede producir una «fuga de talentos» y se dificulta el asentamiento de empresas extranjeras en España.

Científicos y directivos

La «Ley Beckham» no sólo afectaba a los deportistas de elite, sino también a artistas, científicos de alto nivel y directivos de empresas. Se trataba de una medida aprobada por el último Gobierno de José María Aznar, para incentivar la entrada en España de «cerebros» y grandes talentos en las empresas y en la investigación, mediante ventajas fiscales. Suponía que los extranjeros desplazados a España podrían tributar por el Impuesto sobre la Renta de los No Residentes, hasta un máximo del 24 por ciento. En la práctica, la ley significó un beneficio claro para el mundo del fútbol, ya que permitió los fichajes de galácticos con ventajas respecto a otros países.

Ahora, con el pacto del PSOE, BNG e IU-ICV, al que se unió rápidamente ERC, cuando las retribuciones de los trabajadores desplazados a territorio español sobrepasen los 600.000 euros, tributarán por el IRPF en régimen general, y el marginal será del 43 por ciento (casi 20 puntos más). La medida será efectiva a partir del 1 de enero.

La Liga de Fútbol, tras amenazar con un parón en la competición, convocó con carácter urgente una reunión para mañana, viernes, para analizar el paso de la «Ley Beckham» a la «Ley Ronaldo», como primer punto del orden del día. Para el presidente del Barcelona, Joan Laporta, es «impropio» cambiar la norma sin consultar a los afectados y señaló que «se puede crear un fuerte perjuicio a la capacidad competitiva del fútbol».

En esta ocasión, ERC no es de la misma opinión que Laporta. Su portavoz, Joan Ridao, considera que los 100 millones de impacto económico que puede tener la nueva ley «no va a dificultar el desarrollo de la Liga ni quiebra el funcionamiento de los grandes clubes» de España.

El portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, sostuvo en Telecinco que reformar la «Ley Beckham» es una cuestión «de estricta equidad, solidaridad y justicia social». «España seguirá teniendo buenos jugadores de fútbol», subrayó. La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, considera que la situación actual «no era muy razonable» y destacó la buena acogida ciudadana que, en su opinión, ha tenido este cambio.