Real MadridFC Barcelona
Real Madrid 0 94 4 FC Barcelona
    1. Luis Alberto Suárez 10'
    2. Neymar 38'
    3. Iniesta 52'
    4. Luis Alberto Suárez 73'
    Pincha en el marcador para delplegar

    Real Madrid-Barcelona (0-4)El Barcelona ocupa el Bernabéu

    Histórica exhibición del Barcelona en Madrid. Gritos de dimisión dirigidos a Benítez y Florentino

    HUGHES
    Actualizado:

    La ovación del Bernabéu a Iniesta tendría sentido si significara algo. Es un gesto de rendida admiración, pero poco más. El Madrid no aprende. Lleva décadas sometido al Barcelona, pero no se da cuenta.

    Sale tocado Benítez, pero también las estrellas y el proyecto. “Filosofia de club, filosofía de club”, peroraba un socio.

    Benítez “ancelottizó” el Madrid. Casemiro al banquillo y en el campo la BBC y James y Modric y el que fuese. Todos. El Barcelona, sin embargo, ocupó el centro del campo con Busquets, Rakitic e Iniesta.

    Paradójica valentía la de Benítez, la de darle la razón al ambiente. Todo al rojo. Nadie le podrá decir ahora que no es ofensivo.

    “Dimisión, Rafa Benítez”, gritó el público al final de la primera parte. Porque la primera parte fue para recordar.

    Tras esa Marsellesa tristona, nada impetuosa, con un piano como de Toni2, tras los himnos, los pitos a Piqué, después de tantas emociones que daban ganas de echarse llorar, el Madrid no fue. Atrajo todas las miradas del mundo para derrumbarse luego.

    Los de Luis Enrique tuvieron la pelota y el Madrid miró, sólo miró. Desde el comienzo, Neymar hizo lo que quiso por donde Danilo. El Madrid sólo podía oponer la lanzadera breve, puntual, de James, que a la vez despejaba su banda. La banda derecha del Madrid era la frontera turca.

    Bale la coge en el centro y se va a la banda para volver a irse al centro. No es que juegue a pierna cambiada, es que juega al revés, como si su juego fuera el reflejo de un espejo. Es raro hasta desde un punto de vista óptico.

    Sin Casemiro, la zona del 5 estaba desguarnecida. Se notó en el 0-1, minuto 10. El Barça empieza a tocarla y se produce algo curioso. Como comenzaba Piqué, los pitidos eran tremendos, pero al prolongarse el rondo, los pitidos eran autoasfixiantes. ¡El rondo culé estaba asfixiando a todo el Bernabéu!

    Sergi Roberto penetró con una sutileza de Celades bueno, de Celades conseguido, y Suárez remató con el oficio del especialista, eso tan raro ya.

    El toque culé prolongó los olés de sus pocos aficionados. Llegará el día en que en España olé se diga “ulé”.

    Iniesta lo lanzaba todo desde su sitio. Lo tramaba todo desde allí, más suelto que nunca porque el Madrid era el regalo del espacio, la absoluta incomparecencia. Regates, ruletas, pases listados con vuelo de pluma, y siempre desde ese sitio del que va y viene con una memoria espacial de portero. Iniesta tiene una memoria de décadas. Todo el Barcelona. Un fútbol arraigado frente a una triste (porque triste fue) renuncia de Benítez. El Madrid parecía haber sido diseñado en una servilleta. ¡Tácticamente!

    Lo de Ancelotti, pero peor. Porque para Ancelotti ya estaba Carletto.

    Busquets estuvo estructural. Sus duelos (apenas coincidencias espacio temporales) con Bale lo decían todo. Desplegó el top manta en el centro y ahí se quedó. Tiene algo además de nivel, de señal de flotación de la nave azulgrana.

    El Barcelona sin Messi estaba siendo muy superior al Real Madrid, la conclusión.

    Nada podía la presión blanca contra la salida culé. El Barcelona no tiene pasillos de seguridad, tiene pasillos vestibulares, conductos de finos equilibrios, y el Madrid, de algún modo, empieza a parecer un equipo inglés.

    Benítez hacía ese gesto del padre en la playa cuando llama al niño que está metiéndose en el mar.

    La impotencia madridista, llegando tarde, se tradujo en faltas, patadas como tributos que se pagaban al rival.

    Hubo solo un chut de James y una llegada que no remató Benzema. No puede extrañarnos.

    Y en el 38', el segundo, una genialidad de Iniesta, completamente solo, fue para Neymar, que llegó hasta el fondo de la defensa madridista.

    En el 45', Neymar perdonó el tercero.

    ¿Haría Benítez lo de la final Liverpool-Milan en el descanso?

    No quedaba otra que la heroicidad más rocambolesca. Incluso la heroicidad involuntaria.

    Y así empezó el Madrid, con arrancadas temperamentales de Marcelo. Messi, mientras, calentaba en la banda, y hubo un momento en que dejó de correr. Sabía lo que iba a pasar, quizás. El Barcelona tocaba ante nadie, sin ninguna oposición. Iniesta avanzó, Suárez le respondió la pared, y el remate fue inapelable y tranquilo como en un entrenamiento.

    Pudo aún llegar el cuarto. Y para que no dijeran que perdonaba, entró Messi.

    Pañuelos en el campo y la evidencia de que los jugadores estaban en una pasividad huelguística. Las traiciones a sí mismo de Benítez han conseguido que la plantilla no le responda. Un problema de concepto y autoridad que excede al entrenador.

    “Once Juanitos”, pedía la grada, pero Juanito ahora igual jugaría de mediocentro.

    Un amigo me dijo hace poco: “No quiero tener ahora un niño porque se me hará del Barça. Esperaré”.

    En el Bernabéu se hizo un silencio de consulta del médico. La gente meditaba de qué se estaba muriendo.

    El Barcelona quizás estuvo peor con Messi, sin Rakitic. El argentino tuvo un par de ocasiones, pero estaba como estudiando su propia pisada. Con generosidad, hubiese llegado el cuarto de Neymar. Pero estaba empeñado en que fuera Suárez. Atrajo la escasa presión del centro madridista (que se cierra, si se cierra, como un esfínter flojo), y la jugada, rápida, la acabó el dentudo.

    Navas no pudo parar, porque esas cosas no admiten ni palomitas: balones picados, entradas hasta la cocina...

    Rigor mortis en el Madrid, un silencio sepulcral que rompió la histórica ovación a Iniesta. Cabría preguntarse: si se aplaude, ¿por qué no se imita?

    El partido parecía la negociación del 0-5.

    Muchos aficionados pitaron a Cristiano e incluso algunos se atrevieron a gritar “Florentino dimisión”. Gritos que salían de algunos sectores de la grada, dispersos, distante, como células dormidas.

    Isco vio la roja por una patada y el público, ya no se sabe si en la autoparodia, gritó "Isco, Isco". De algún modo, había demostrado tener sangre en las venas.

    El Barcelona, hay que decirlo, tuvo piedad, y Munir le quitó el quinto a Piqué.

    Para evitar que se oyeran los gritos, el himno casi nos deja sordos.

    Eso sí, se vieron los pañuelos. Del viejo Madrid queda esa pañolada.

    Ficha del partido:

    Real Madrid: Navas; Danilo, Ramos, Varane, Marcelo (Carvajal, min.59); Modric, Kroos, James (Isco, min.55); Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema.

    Barcelona: Bravo; Alves, Piqué, Mascherano (Mathieu, min.28), Alba; Busquets, Sergi Roberto, Rakitic (Messi, min.56), Iniesta (Munir, min.77); Luis Suárez y Neymar.

    Goles: 0-1, min.11, Luis Suárez. 0-2, min.39, Neymar. 0-3, min.53, Iniesta. 0-4, min.74, Suárez.

    Árbitro: Fernández Borbalán (C.Andaluz). Amonestó a James (min.23), Ramos (min.51) y Carvajal (min.83) por parte del Real Madrid. Y a Alves (min.31) y Busquets (min.93) en el Barcelona. Expulsó a Isco (min.84) por roja directa en el Madrid.

    Estadio: Santiago Bernabéu. Lleno.

    HUGHES
    Actualizado:
    Actualizar

    Muchas gracias por seguir la narración de este partido en ABC.es Un saludo y buenas noches.

    Recordamos que los goles los han marcado Luis Suárez, dos, Neymar e Iniesta. El Madrid ha acabado con diez jugadores por una fea e innecesaria patada de Isco sobre Neymar.

    Victoria justa del Barcelona, que incluso ha podido ganar por una diferencia más amplia. Los azulgranas aventajan ahora en seis puntos al Madrid en la clasificación. Los blancos han jugado un pésimo partido y el público ha despedido con pitos y pañuelos a los jugadores.

    Final del partido. Contundente victoria del Barcelona ante un Madrid impotente.

    91Amarilla a Busquets por blocar a Benzema para frenar un contragolpe.

    90Lanzamiento de Bale desde fuera del área que detiene Bravo. El árbitro añade dos minutos de prolongación.

    89Paradón de Claudio Bravo en una ocasión de Cristiano.

    88La que ha fallado ahora Munir. Estaba solo dentro del área, pero quiso rematar de primeras y perdonó el quinto de su equipo. Piqué, que estaba junto a él, se enfada.

    88Benzema ha podido marcar el gol del honor para los blancos, pero su disparo ha tocado en un defensa y la pelota se ha marchado junto al palo. Habrá córner.

    87Muchos aficionados han abandonado ya el estadio blanco.

    86El disparo de Munir, después de una asistencia de Neymar, se marcha alto.

    84Roja directa a Isco por una patada muy fea sobre Neymar. Ha sido una acción que demuestra claramente la impotencia de los jugadores blancos.

    83Fea entrada de Carvajal sobre Neymar. Una tarjeta merecida.

    81El Madrid y el Bernabéu están deseando que acabe el partido. El castigo está resultando muy duro.

    80Buena intervención de Claudio Bravo después de un cabezazo de Benzema, desaparecido toda la noche.

    76Cambio en el Barcelona. Se retira Iniesta, que entrega el brazalete a Messi, y entra Munir.

    74Gooool de Luis Suárez, segundo del uruguayo.El delantero aprovecha una excelente asistencia de Jordi Alba. Con todo el tiempo para decidir qué hacer con el balón, Suárez supera a Keylor Navas por encima.

    73Los minutos van pasando y el Madrid no da la sensación de poder levantar este partido. Tiene aún tiempo, pero necesita un auténtico milagro porque la superioridad del Barcelona está resultando aplastante, en el marcador y sobre el terreno de juego.

    72Sergio Ramos evita otra ocasión clara del Barcelona. Despejó de tacón.

    70Fuera de juego de Cristiano Ronaldo, que estaba más adelantado que el último defensa. Su disparo se estrelló en el larguero, pero la jugada ya estaba invalidada.

    68Paradón de Claudio Bravo en un mano a mano con Cristiano Ronaldo, que intenataba culminar una rápida contra del Madrid. Ha sido la ocasión más clara del partido para el equipo de Rafa Benítez.

    65El Barcelona es claramente dueño y señor del partido. No se conforma con el marcador y busca el cuarto gol.

    61Claudio Bravo detiene el remate de Varane.

    58Cambio en el Madrid, el segundo de Benítez. Se retira Marcelo con problemas físicos y entra Carvajal.

    57Córner favorable al Real Madrid, que intenta reaccionar al tercer gol del Barcelona. El conjunto de Benítez está recibiendo un duro castigo.

    56Segundo cambio en el Barcelona. Se retira Rakitic y entra Messi.

    55Priemr cambio en el Madrid. Se retira James y entra Isco.

    52Goool de Iniesta ¡¡¡Magnífica dejada de tacón de Neymar que aprovecha el internacional español para lanzar un obús desde la frontal que se cuela en la escuadra de Navas.

    51Buena mano de Navas en el lanzamiento de falta de Neymar, que buscaba la escuadra. Córner favorable al Barcelona.

    50Amarilla a Ramos por una fea entrada a Sergi Roberto, que provoca una peligrosa falta en la frontal del área.

    49Messi calienta en la banda.

    48Paradón de Bravo junto al palo después de un lanzamiento de James desde la frontal. El Madrid intenta cambiar la dinámica del partido. En dos minutos ha generado más peligro que en toda la primera parte.

    47El Madrid sale con fuerza en este segundo tiempo y Marcelo asusta en la primera aproximación. El disparo del brasileño se estrelló en el lateral de la red de la portería de Claudio Bravo.

    Comienza la segunda parte, el Madrid necesita una remontada.

    El Madrid está obligado a marcar pronto en el segundo tiempo para meter presión al Barcelona e intentar la remontada. Con el balón en los pies, los azulgranas son un peligro. Benítez tendría que mover ficha en su centro del campo para intentar adueñarse de la medular, donde los de Luis Enrique se han mostrado claramente superiores.

    Estamos atentos a los posibles cambios que se produzcan en el descanso. Recordamos que Luis Enrique se vio obligado a mover su banquillo por la lesión de Mascherano, que dejaba su puesto al francés Mathieu.

    Suárez y Neymar, autores de los goles antes del descanso
    Suárez y Neymar, autores de los goles antes del descanso

    El Barcelona se ha mostrado muy superior al Madrid en esta primera parte. El conjunto de Luis Enrique ha ganado claramente la batalla en el centro del campo y los blancos apenas han sido capaces de llegar al área de Claudio Bravo. Los goles de Luis Suárez y Neymar han permitido a los visitantes marchase a los vestuarios con una cómoda ventaja. El público madridista ha mostrado su descontento cuando Fernández Borbalán ha decretado el final del primer acto y ha despedido a su equipos con silbidos y bastantes pañueños.

    47Termina la primera parte con esa ocasión clara del Barcelona. El público del Madrid despide a su equipo con pitos y bastantes pañuelos.

    46El madrid está pasando un auténtico calvario en este primer tiempo. Marcelo salva el tercero del Barcelona sobre la línea ¡¡¡¡

    Ver más

    HUGHES
    Actualizado:

    Esta semana, el ministro del Interior utilizó un verbo chirriante y novedoso: securizar. Podría decirse que es el clásico de la seguridad. Y darse la paradoja de que, en un mundo lleno de riesgos, el Bernabéu fuera el lugar más seguro de Europa, que hubiera que ir al fútbol para sentirse protegido.

    Hablando de eso, de fútbol, el Madrid se juega más que el Barcelona, aunque si perdiese no pasaría gran cosa. Los periodistas tocan los violines de Psicosis alrededor de Benítez, pero ¿qué son seis puntos en una temporada? El riesgo del Madrid no son los seis puntos, sino la indefinición. Es el primer partido sin bajas, y esto obliga a Benitez a exponer su Madrid en un ambiente en el que empiezan a escucharse los primeros carraspeos.

    En la víspera, por ejemplo, tuvo el míster un intercambio de palabras con un periodista a propósito de una información que hablaba de una reunión con los futbolistas para hacer más ofensivo al equipo. El entrenador la negaba, el periodista la afirmaba (era suya, claro). Fuera información o desinformación, el, digamos, vector noticioso, iba en la dirección de socavar la autoridad del entrenador e incidir en lo ofensivo, palabra fatídica. Cuando a un entrenador madridista se le repite mucho es que empieza a bullir la marmita donde se lo zamparán. Y si no, recordemos a Antic, que fue destituido siendo líder porque a su fútbol le faltaba sal para el paladar de algunos Chicotes mandarines del balón.

    Con estas cosas del sí y el no empezó Mourinho, de modo que a Benítez ser simpático le ha servido de poco. Él quiere ser ofensivo, lo reafirma, pero a lo mejor no debería quererlo tanto. Sea usted mismo, no meta tripa.

    Jugará con su 4-3-3 y la duda estriba en si Benzema será titular o no. James parece que sí porque de lo contrario tendrían que llevarse a Benítez en helicóptero. Y como empiezan a estar todos, van sobrando futbolistas por atrás. Kroos, al que se critica mucho, en realidad tiene los números de Modric; y ya no imaginamos un Madrid sin Casemiro. Así que Isco parece que estará en el banquillo, haciendo regates en falso como los copilotos cuando pisan el freno que no existe.

    En el Barça, el jugueteo es si Messi de inicio o después. No tiene mucho sentido tenerlo en el banquillo. Parte de lo que vive el Madrid como institución tiene que ver con él. Tener a los mejores como método no es lo mismo cuando el mejor de todos juega en el rival. A veces olvidamos que estamos en la hégira de Messi («hégira», yo noto que ya empiezo a convertirme en el lenguaje). En la última década liguera ha ganado cinco veces en el Bernabéu.

    Luis Enrique tiene el tridente integrado; el del Madrid es apocalíptico. Messi, Suárez y Neymar se entienden, se ensamblan en el equipo como una broca justa. El del Madrid tiene algo de puzle irresuelto, infantil, de cuatro piezas, que no se termina de entender hasta que sale Benzema.

    También regresa Rakitic, que estaría en el banquillo, y salvo genialidad consagratoria de Sergi Roberto en sustitución, ahí hay partido. Porque si el Madrid tiene la pelota, y ya ocurrió el año pasado, desplazará al Barça, lo desnaturalizará. Así que el balón, la posesión, «quicir», será importante.

    En términos históricos, y salvo con Zidane, el balón lleva siendo culé desde 1990. En los últimos años, como en un campeonato de pulsos, el Madrid equlibra el forcejeo, se acerca a disputarle la pelota, iguala porcentajes. No está Xavi, pero queda Iniesta, y con sus ruletas de noria hidráulica aún aporta suficiente flujo peloteril. Es el último cangilón de la noria culé (la noria, por cierto, se inventa en Mesopotamia, donde el carajal actual).

    Así que en ese clima de lucha civilizatoria, de tener que enseñarle al policía la triste loncha de nuestro bocadillo (del miedo abstracto nuclear, al miedo concreto y cotidiano del terror), con gente mirando fijamente a Benítez como acreedores lira en mano, y en el año X de la época messiana, Barcelona y Madrid vuelven a jugar el mismo partido de siempre.

    Un partido que siempre es distinto e igual, si uno lo mira un rato.