Raúl Bravo
Raúl Bravo - AFP
Amaño de partidos

Raúl Bravo, un «Pavón» entre galácticos

El jugador, detenido por un posible caso de amaño de partidos, logró dos ligas y una Supercopa de España con el Real Madrid

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El exfutbolista Raúl Bravo, que figura entre los detenidos en la operación policial contra el presunto amaño de partidos de fútbol en Primera y Segunda división, fue uno de los jóvenes canteranos del Real Madrid conocidos como 'Pavones' y que compartieron plantilla con los 'Galácticos'.

«Zidanes y Pavones» era la ruta marcada por el club, y entre los jóvenes figuraba Raúl Bravo, un zurdo nacido en Gandía (Valencia) que tras jugar en el Almoines y el equipo de su localidad llegó a la cantera blanca.

El proyecto fijaba grandes figuras y jóvenes valores. Raúl Bravo aprovechó el difícil momento que atravesaba aquellos años el Real Madrid y las bajas para, de la mano de Vicente del Bosque, debutar en la Liga española el 6 de octubre de 2001 ante el Athletic en el Santiago Bernabéu. Fue sustituido por Francisco Pavón. Esa temporada Bravo alternó partidos con el filial de José Ramón López Caro, y con el primer equipo, con el que incluso llegó a jugar en la Liga de Campeones.

Se ganó un puesto en la plantilla galáctica, tanto para actuar como lateral zurdo como central, aunque en 2003 estuvo cedido en el Leeds. Además, fue internacional sub'21 y, con la confianza plena de Iñaki Sáez, debutó con la selección absoluta en el inicio de la era del técnico vasco el 21 de agosto de 2002 ante Hungría (1-1). Participó en catorce encuentros en la selección nacional, con la que jugó en la Eurocopa 2004. Su último partido fue ante la anfitriona Portugal, que significó la eliminación española.

Consiguió dos ligas y una Supercopa española con el Real Madrid antes de partir en 2007 con destino a Olympiacos. A partir de ahí empezó una carrera al más puro estilo 'trotamundos' con escalas también en Numancia, Rayo Vallecano, Beerschot Amberes belga y los griegos Veria y Aris de Salónica.

Bravo fue compañero en el filial blanco de otros implicados como Borja Fernández y Carlos Aranda, que han tenido también carreras distintas sin poder asentarse en la primera plantilla.

La imagen de Borja despidiéndose esta campaña como futbolista en activo tras obtener la salvación del Valladolid ha sido una de las más emotivas del final de temporada, con el respeto y el apoyo máximo de compañeros y de la afición pucelana. El orensano, versátil mediocampista que también ha sido durante muchos encuentros central en su carrera, también compartió vestuario y césped con los 'Galácticos', pero, como otros tantos canteranos, tuvo que partir e iniciar una dilatada trayectoria por varios equipos. Mallorca, Valladolid, Getafe, Deportivo, Atlético Calcuta, Eibar, Almería y final de nuevo en Pucela, han sido las numerosas escalas que ha tenido que cubrir en estas dos últimas décadas.

Carlos Aranda, malagueño de nacimiento, víctima de una infancia muy complicada, llegó a la cantera madridista procedente del CD El Palo y muy pronto se le consideró como una firme promesa por su calidad y dotes de goleador. No pudo debutar en Liga con el primer equipo, pero sí que jugó en la Liga de Campeones, aunque en la campaña 2001-02 fue cedido al Numancia para que pudiera tener minutos y fue una de las claves en la permanencia en Segunda del cuadro soriano. Esta buena aportación le favoreció el fichaje por el Villarreal, pero no tuvo muchas oportunidades en El Madrigal y volvió de nuevo al Numancia cedido, al igual que le ocurrió a la temporada siguiente con destino Albcete.

El fichaje por el Sevilla le permitió jugar en la Copa de la UEFA, pero no pudo despuntar a la sombra de delanteros de importancia como Frederic Kanouté y Javier Saviola. Fue apartado de la plantilla por actos de indisciplina que Aranda negó y tras una campaña volvió a Albacete. Su carrera pasó luego por Murcia, Granada 74, Numancia, Osasuna, Levante, Zaragoza, Granada, Las Palmas, Numancia y El Palo.

Otro de los jugadores detenidos por este caso, el deportivista Íñigo López, pertenecía al Huesca cuando se jugó el partido que originó la operación, entre el conjunto aragonés y el Nástic, aunque no participó en el encuentro en el que ganó el cuadro catalán por 0-1. Su trayectoria, que empezó en su Logroño natal y siguió de joven en Las Rozas y en la cantera del Atlético de Madrid, también es dilatada. No en vano antes de su actual presencia en el Deportivo militó en clubes como San Sebastián de los Reyes, Alcorcón, Granada, PAOK Salónica, Celta, Córdoba, Huesca y Extremadura.

Agustín Lasaosa, presidente del Huesca, llegó al cargo de forma provisional en mayo de 2017 de forma provisional, pero se quedó ante el éxito del equipo, que logró su primer ascenso de la historia a la máxima categoría. Jugador de equipos como el propio cuadro oscense, el Deportivo Aragón, el Logroñés, el Tenerife, el Elche y el Lleida, entrenó a equipos de la región sin gran relevancia y acabó en los despachos, para recalar en 2007 en el Huesca. Diez años después llegó de forma interina a la presidencia para guiarlo a su mayor gloria.