AFP
Premier League

Quique Sánchez Flores, a salvar el Watford de Elton John

El entrenador español coge el relevo del banquillo «hornet» de su compatriota Javi Gracia, héroe de la pasada temporada al que le ha castigado el mal comienzo en liga

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

En el fútbol, como en la vida, los ex conservan cierto magnetismo. Da igual cómo terminara la anterior etapa, muchos seguirán mirando con nostalgia hacia atrás, como si cualquier tiempo pasado siempre fuera mejor. Y si no que se lo digan al Watford. La temporada anterior vivió una bonita historia de amor bajo la tutela de Javi Gracia. Fueron undécimos en la Premier y llegaron a suspirar por Europa, algo que finalmente no alcanzaron. Además, disputaron la final de la FA Cup, donde el City de Guardiola les pasó por encima. Pese a ello, el balance no estuvo nada mal para un club acostumbrado a retos más modestos. Uno de los artífices de aquello fue el entrenador español, quien logró desarrollar un buen fútbol. Sin embargo, el verano aún no ha terminado y ya se ha cobrado la primera víctima en los banquillos ingleses. El sábado se anunció el despido de Javi Gracia y la vuelta de Quique Sánchez Flores, a quien se decidió no renovar hace tres años.

El amor se acaba, también en el fútbol. Los malos resultados -un punto en cuatro partidos de la Premier- han condenado a Javi Gracia. El principal responsable de los éxitos de la temporada pasada ya no sirve para el cargo. El eslabón más débil, de nuevo, es el entrenador. Y a juzgar por las reacciones de la afición, la decisión no ha sido bien recibida. La paciencia brilla por su ausencia en los momentos más complicados de una temporada y Javi Gracia es la última víctima de esta vorágine. Su sustituto será un compatriota, ahondando en la apuesta del Watford por lo español. En la plantilla están también Kiko Femenía y Deulofeu.

La vuelta de Quique

El desamor por Javi Gracia apenas duró media hora, lo que tardó el Watford en anunciar a Quique Sánchez Flores, viejo conocido de la afición «hornet». Quique dirigió al equipo en la 2015-16, cuando logró terminar en una posición cómoda en la Premier y llevar al equipo hasta las semifinales de la FA Cup. Su labor, en cambio, no le valió la renovación, y Quique, acostumbrado a tener que buscarse la vida, se marchó a por nuevos retos. Desde entonces ha dirigido al Espanyol y al Shanghai Shenshua chino, donde renunció en julio por motivos personales. Ahora, el Watford es víctima del magnetismo del ex, el mismo que impide recordar todo lo malo y añorar lo bueno. Si hace tres años la familia Pozzo, propietaria del club, desestimó la oferta de renovación que tenía por Quique, hoy es el entrenador elegido para la salvación del equipo.

Por delante tiene la difícil tarea de enderezar el rumbo de una plantilla que marcha colista en la competición. El partido ante el Newcastle maquilla el casillero de puntos del equipo, tras no haber logrado puntuar contra Brighton, Everton y West Ham. La memoria en el fútbol dura hasta que se consigue un solo empate en cuatro partidos. Los nervios se han disparado en la planta noble de Vicarage Road y Javi Gracia, héroe de la temporada pasada y renovado a finales de año, se va por la puerta de atrás. «Javi ha representado a Watford con gran dignidad y siempre será merecedor de nuestro respeto por sus logros», explicó el presidente Scott Duxbury en un comunicado.

El club de Elton John

Quizás por venir de familia artística -Quique es sobrino de la mítica Lola Flores-, la figura del entrenador español y el Watford casan a la perfección. El club, como Quique, tiene una relación especial con la música, ya que quien ocupa su «presidencia vitalicia» es nada más y nada menos que otro monstruo de la canción: Elton John.

La historia se remonta a la década de los setenta, cuando Elton John pujó y se hizo con el equipo del que era aficionado desde niño. Como presidente, sus decisiones llevaron al Watford a la élite del fútbol inglés, donde ahora pelea por mantenerse. Cuando llegó en 1977, el club merodeaba por la cuarta división; cinco años después, en 1982, ya se codeaba con los más grandes en primera. Aunque Elton John vendió el Watford a finales de siglo, sigue siendo uno de sus principales inversores y su aficionado más ilustre. En 2007, de hecho, un concierto suyo sirvió para sufragar las deudas que acechaban a la institución. Del mismo modo que él salvó al Watford del infrafútbol, ahora Quique es el elegido para mantenerlo en la Premier.

En su anterior etapa, Quique dirigió al equipo durante 44 encuentros en los que cosechó 16 victorias, 9 empates y 19 derrotas. Su gran inicio de campaña se fue diluyendo con el paso del tiempo, pero terminar en la decimotercera posición fue más que suficiente para un club que acababa de volver a la Premier casi una década después. Su figura es popular entre la afición «hornet», aunque tal y como apunta la prensa inglesa, la plantilla era partidaria de seguir apostando por su predecesor y Javi Gracia seguía contando con crédito más que suficiente, no así entre la directiva.

Lo que sí hace Quique es reforzar la idea de que el entrenador español cada vez está mejor valorado en Inglaterra. Lejos queda ya aquel 2004 en el que un joven Rafa Benítez abría la veda. Desde entonces han sido nueve los españoles que han probado suerte en Inglaterra. La última apuesta es Quique, un viejo conocido. Junto a Emery, en el Arsenal, y Guardiola, en el City, son los tres representantes españoles que hay hoy en los banquillos de la Premier.