Al Thani en uno de los partidos del Málaga
Al Thani en uno de los partidos del Málaga - Efe

Poder extranjero en La LigaLos planes del Gobierno para frenar a los jeques

El cambio de Ejecutivo ha paralizado la nueva Ley del Deporte que pretendía acercarse al modelo alemán, donde los socios tienen mayoría en los clubes

Ricardo Otermin
MadridActualizado:

El poder de los inversores extranjeros en el fútbol español ha ido creciendo en los últimos años, hasta el punto de que ya poseen significativos paquetes de acciones en una decena de clubes de Primera y Segunda división. Por el momento, no hay ninguna cortapisa legal a que multimillonarios foráneos se hagan con el control completo de un equipo.

El anterior Gobierno estudió introducir una especie de «cláusula antijeques» en la nueva Ley del Deporte, pero la moción de censura contra Mariano Rajoy y el desembarco de Pedro Sánchez -con la consiguiente salida del anterior secretario de Estado, José Ramón Lete- dio al traste con dicho cambio. Ahora, la nueva presidenta del Consejo Superior de Deportes, María José Rienda, medita si acercarse o no al denominado modelo alemán, donde los socios mantienen un 50+1 del accionariado de los equipos. Por ello, en la lucha por evitar que el control del fútbol en España pueda quedar en manos de extranjeros se ha dado un paso atrás, formándose una especie de limbo que otros actores, como Ronaldo Nazario al comprar el Valladolid, aprovechan.

Pese a que el nuevo ministro de Educación y Deporte, José Guirao, ha manifestado que cambiar la Ley de 1990 «es una prioridad» para el Gobierno, lo cierto es que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no cuenta con suficientes apoyos en el Parlamento como para sacar adelante esta o cualquier reforma legislativa. Fuentes del Consejo Superior de Deportes han declarado a este periódico que esta ley se encuentra nuevamente en «periodo de consultas y estudio», pero que Guirao ha solicitado «un borrador para final de año».

Paraiso de libre entrada

Millones para un futuro lleno de éxitos. Así es la entrada de inversores extranjeros en la Liga española. Fichar jugadores con nombre que ilusionen, otorgarle a la afición el estadio que merece, hacer que resuene el nombre del equipo y de su gente por toda Europa, y sobre todo, competir entre los grandes. En definitiva, ganar y conseguir un hueco en la historia del fútbol. Un camino hacia la gloria lleno de atajos disfrazados de inmensas cantidades de dinero, que en ocasiones conducen a ese destino deseado y en otras, implica grandes riesgos.

Los jeques y otros multimillonarios extranjeros campan a sus anchas por las competiciones europeas, invirtiendo en equipos con la intención de situarlos en la cima. En Inglaterra los casos más llamativos son los del Chelsea y el Manchester City. En Francia, el del PSG. En Italia, los últimos ejemplos de escuadras adquiridas por magnates han sido las del Milán y el Inter. En nuestro país, esta situación es cada vez más frecuente. Actualmente, Atlético (en porcentaje minortario) Español, Gerona, Valencia y Valladolid en la Liga Santander, y Oviedo, Alcorcón, Granada y Málaga en la Liga 123 son los nueve equipos con propietarios extranjeros. Esto es algo que resulta imposible en una de las cinco grandes ligas: la alemana.

Preservar la identidad

La Bundesliga se protege de los inversores, de forma que estos no pueden tener una participación superior al 49 por ciento de una sociedad. Esto sucede gracias a que, para los germanos, rige «la norma 50+1» desde 1998. Esta regla consiste en que, como mínimo, el 51 por ciento del accionariado ha de permanecer en manos de los socios. Con esto lo que se ha logrado es que los propios alemanes mantengan el control sobre su fútbol, permaneciendo fieles a sus valores e identidades, de modo que ningún extranjero sea propietario al 100 por cien de un club. No obstante, ¿es realmente necesario protegerse del capital foráneo?

Las promesas no siempre se cumplen, y esto ocurre también en el mundo del fútbol. El dueño del Fulham, que llegó a realizar una oferta de más de 900 millones de euros por el mítico estadio de Wembley, compró el equipo en el verano de 2013, y al año siguiente descendió. Algo similar ha ocurrido en España con el jeque Al Thani, que tras sus problemas con el Ayuntamiento de Málaga, terminó por desinteresarse del club hasta que bajó a Segunda división. Ganar la Champions League como hizo el Chelsea de Abramovich no es lo común.

En España, la mayoría de los clubes (excepto Real Madrid, Barcelona, Athletic y Osasuna) son Sociedades Anónimas Deportivas. Ya que no existen limitaciones con respecto al accionariado, es campo abonado para que multimillonarios e inversores adquieran la participación que deseen, pudiendo convertirse en dueños mayoritarios. El Consejo Superior de Deportes, bajo la presidencia de José Ramón Lete, había entendido la necesidad de redactar una nueva Ley del Deporte, en la que se incluía la idea de garantizar que sean los propios españoles quienes mantengan el dominio de su fútbol, llevando a cabo un marco regulador propio similar al modelo teutón.

Unos avances que comenzaron a principios de año, pero que actualmente se encuentran en punto muerto. Según fuentes del CSD, «la idea no es reformar sino crear una nueva Ley del Deporte, que mantenga las cosas buenas de la anterior y que actualice las carencias y asuntos desfasados de la antigua legislación de 1990». Y matizan que Lete puso varios ejemplos de otros modelos que existen en otros países, entendiendo que el alemán era simplemente «era uno más».

El CSD pretende «velar por el cumplimiento de la legalidad en el cambio accionarial de cualquier sociedad anónima deportiva», pero garantiza que «en ningún caso peligrarán las propiedades de sociedades que estén legalmente constituidas», como por ejemplo la reciente compra del Valladolid por parte de Ronaldo Nazario. ABC también quiso recabar la opinión de la Liga, pero eludió manifestarse al respecto.