El plazo de Aguirre se agota
IGNACIO GIL Aguirre ya se salvó en noviembre y afronta otro «tie break»

El plazo de Aguirre se agota

TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN | MADRID
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El empate en Almería frente a diez sólo fue un purgatorio para Aguirre, que frenó la racha de cuatro derrotas sin evitar las dudas respecto a su continuidad. Ha sumado un punto de los últimos nueve y ha cerrado su peor primera vuelta, 31 puntos. Un promedio que le niega la Copa de Europa. La pasada Liga alcanzó 37 y en la anterior, 35.

La división de los futbolistas respecto al mexicano agrava la situación. «El equipo juega mal», dice Agüero. Hay jugadores que pidieron «un cambio» después del 2-3 frente al Athletic. Para colmo, la plantilla está repartida en grupos que el entrenador no ha podido unir. Maxi denunció hace dos semanas que no todos luchan con la misma actitud. Lo peor es que se ha perdido la unidad del vestuario.

Mientras «el Vasco» es defendido por Miguel Ángel Gil, algunos integrantes del consejo de administración piensan que el equipo sólo se ha mantenido cuando Forlán y Agüero acertaban. Las acusaciones del Kun contra el técnico han soliviantado la crisis. Y los clanes de jugadores son un problema añadido que juega en contra del máximo responsable deportivo, acusado de no controlar una plantilla en la que hay titulares que se suman a ciertos suplentes en la necesidad de un nuevo timonel.

Disensiones en la plantilla

Solamente tres titulares, Leo Franco, Simao y Maxi, han declarado el apoyo a su superior. El portugués, listo, hace piña con los líderes argentinos y se ha desmarcado del grupo luso que encabezan Maniche y Seitaridis, discutidos por su falta de compromiso. Forlán y Perea van por libre. Y la unión de todos los clanes la enarbolan Antonio López y Pablo, que piden lavar los trapos en silencio.

Las disensiones se detectan en las réplicas. Antonio López le contestó a Maxi que las críticas sobre la actitud «se habla entre nosotros». Lo mismo dijo Pablo a Agüero cuando cargó contra Aguirre. Maxi, por su parte, se desmarcó del Kun al subrayar que sólo estuvo veinte minutos en la cena con Maradona, que calentó la polémica del estado de forma de la estrella, criticada por el entrenador.

Con estos mimbres, el mexicano se la juega. El problema que tendría el club para sustituirle es que no vislumbra al sucesor ideal, ni hay dinero para ello. Víctor Fernández está en la lista. Amorrortu se encuentra en la casa.