Sandro Rosell recibe el afecto en el Trofeo Conde de Godó
Sandro Rosell recibe el afecto en el Trofeo Conde de Godó - EFE
Fútbol

La pesadilla de Rosell, sin fin

La Fiscalía recurrirá la sentencia de la Audiencia Nacional que le absuelve

BarcelonaActualizado:

Sandro Rosell se despertó ayer con una gran sonrisa dibujada en el rostro. Al lado de su esposa Marta Pineda, notaba la ligereza habitual cuando uno se quita un peso de encima. La sentencia absolutoria dictada por tres jueces de la Audiencia Nacional no borran los 643 días que ha pasado encerrado en prisión preventiva y juzgado socialmente como si fuera un criminal pero reconforta su conciencia. No obstante, una pequeña nube cruzó el cielo despejado del expresidente del Barcelona.

La Fiscalía ha decidido presentar recurso contra la sentencia dictada por la sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. El órgano inculpatorio mantiene que la absolución que ha recibido Rosell y los otros cinco encausados (Marta Pineda, Joan Besolí, Pedro Andrés Ramos, José Colomer y Shahe Ohannessian) se debe a criterios meramente técnicos que podrían ser debatidos por otro tribunal y agotará todas las vías judiciales. Hay que recordar que la sentencia se basa en el principio de «in dubio pro reo», es decir, en caso de duda siempre hay que favorecer al acusado.

Todo ello no le ha amargado un ápice el día a Rosell, que ha reaparecido públicamente dejándose ver en el Real Club de Tenis Barcelona, donde se está celebrando el Trofeo Conde de Godó. El expresidente del Barcelona ha acudido acompañado por su familia y ha recibido el cariño de muchos de los asistentes. «Estoy muy contento y muy feliz», se ha limitado a comentar. Hasta que la sentencia no sea firme no hablará. Así se lo han aconsejado sus abogados para evitar enturbiar el final del proceso. «Ha sido mucho tiempo esperando, pero ahora estoy muy feliz», se limitaba a decir como si fuera una letanía. De todas formas, desde su entorno se desliza en convencimiento de que tampoco fructificará el recurso de la Fiscalía.

Es más, desde el despecho de abogados que le representa se pone en tela de juicio la correcta aplicación de la prisión preventiva y exige que se depuren responsabilidades por los 21 meses que Rosell y Besolí han estado encarcelados, durante los que se les ha denegado hasta en trece ocasiones la libertad provisional aduciendo riesgo de fuga. «De momento vamos a esperar a que la sentencia absolutoria gane firmeza porque el ministerio fiscal tiene posibilidad de recurrirla. A partir de ahí, analizaremos las posibilidades de solicitar una compensación económica y analizar las responsabilidades en que pueden haber incurrido», advertía ayer Pau Molins en el programa televisivo «Espejo Público». «Ha sido muy duro, es un caso donde se han visto las dos caras de la justicia: la inhumana, injusta y desproporcionada y al final un rayo de esperanza. El tribunal ha tenido valentía y ha absuelto a Rosell y a los otros cinco acusados. No había organización criminal ni dinero sucio que blanquear», ha añadido.

El caso de Besolí

Llegados a este punto, hay que recordar el caso de Joan Besolí, el socio andorrano de Rosell y encarcelado junta a él desde el 25 de mayo de 2017. El gestor ingresó en Soto del Real pocos días después de que su hijo sufriera un grave accidente y ya dentro de prisión le comunicaron que quedaría postrado en una silla de ruedas para toda su vida. Le denegaron todas las peticiones para visitar a su hijo parapléjico en el hospital. «Estos dos años de la cárcel han sido durísimos. Sólo el apoyo de nuestras familias y el trabajo incansable de nuestros abogados nos mantenía fuerte el ánimo. Gracias a Sandro me he podido mantener en pie. Nunca le agradeceré lo suficiente su apoyo y afecto», reconocía Besolí ayer en El Taquígrafo.

Molins lo tiene claro y prosigue con sus criticas hacia un sistema que parece haber fallado en el caso de Rosell y Besolí: «Me pregunto por qué el sistema permite que una persona esté casi dos años en prisión preventiva para que luego el tribunal acoja todos los argumentos que ha demostrado la defensa desde el primer minuto. Ha habido una aplicación excesiva de la prisión preventiva y esto nos tiene que hacer reflexionar».