Mundial femenino de FranciaUn Mundial para hacer creer

Ya en casa, la selección valora el crecimiento como grupo y el impacto de este torno para el futuro del fútbol nacional

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En sus rostros, el cansancio y la decepción porque se les escapó el partido de sus vidas en dos penaltis, porque se vuelven del Mundial de Francia antes de lo que les hubiera gustado, porque había ganas para mucho y juego, como bien demostraron, para mucho más. Se perdió, 2-1, contra Estados Unidos. Se ganó, no obstante, todo lo demás. Para empezar, el respeto del planeta fútbol. «En 2023 es muy probable que veamos a España competir por el título», afirmó Hope Solo, una de las mejores jugadoras del mundo.

Y para continuar, la confirmación de que están aquí y no van a dar ni un paso atrás. En todos los sentidos. El lunes, el España-Estados Unidos fue seguido por la televisión por más de un millón de personas. Ayer, los aficionados agradecían con peticiones de fotos, autógrafos y aplausos a su llegada a España la ilusión que les habían transmitido. Hoy, sus octavos de final en un Mundial son ya el límite mínimo de lo que se van a exigir para el futuro. Si las jugadoras llegaron a Francia para creerse que podían, vuelven habiendo hecho creer a quien no estaba seguro. Como el Real Madrid, ya totalmente convencido de que el fútbol también pasa por ellas y que iba con retraso con respecto a otros grandes clubes. Estará presente en Primera división en 2020 tras el acuerdo con el CD Tacón, hecho realidad esta semana.

Más fuertes

«Me quedo con la actitud del equipo. Tenemos muy buen grupo, muy buena piña, todas han aportado un montón. Y aunque las cosas se pusieran feas, empezamos perdiendo, ha reaccionado y ha querido ir a más luchando hasta el final. El Mundial ha sido muy seguido. La prensa es la que transmite lo que nos pasa a los aficionados. Esperamos que siga siendo así, para demostrar que la gente no se está equivocando, que las mujeres estamos aquí», expuso Mapi León.

No quieren que sus esfuerzos se queden en Le Havre, Valenciennes y Reims, en esa histórico triunfo ante Sudáfrica (3-1), en esa derrota por la mínima, en juego y marcador, contra Alemania (1-0), en las opciones que se quedaron en el limbo ante China (0-0), en las lágrimas de impotencia ante Estados Unidos (1-2). Quieren que sirvan para acicate para el futuro, suyo y el de todas. «Ojalá esto no se quede solo en este verano. Y que el impacto sobre todo que sea para las niñas. Que nos vean, que seamos referentes y que si quieren jugar al fútbol, que vean que con sacrificio y trabajo se puede llegar a un Mundial y a donde sea», continúa Paños. «Esto es un paso muy grande para el fútbol español. Lo que hemos conseguido en este Mundial y toda la repercusión que tiene va a traer cosas positivas en todo lo que hagamos», dijo Jennifer Hermoso, Pichichi del equipo con tres goles.

Goles con los que pelear en los despachos, en los que también se juega su futuro en forma de convenio colectivo con el que obtener esos mínimos que las ayuden a ser de facto lo que son ya en el campo: futbolistas. «Esto nos da fuerzas para luchar por todo: por nuestros derechos, por un futuro mejor para las jugadoras y, también en títulos para la selección. Mucha gente va a valorar nuestro fútbol femenino tras el partido de ayer -por el lunes-. La sensación que tenemos es que los aficionados españoles están orgullosos de nosotras, que lo dimos todo. Y lo que venga ahora tiene que ser positivo. Y, sobre todo, que el que no se quiera sumar que no se suba al carro porque nosotras solo necesitamos gente que sume», aportó Marta Corredera. «Este Mundial tiene que ayudar muchísimo al fútbol porque a nivel social como de medios ha sido importantísimo. Hemos demostrado mucho a muchísima gente y estoy convencida de que la hemos enganchado y que va a seguir en la temporada», apoya Amanda Sampedro.

Lo dice una experta: «En 2023 pueden pelear por el título». Hoy se vuelven del Mundial en octavos. Quizá mañana vean todo lo que han logrado. Y no era solo jugar de tú a tú contra Estados Unidos. Eso ya es lo mínimo.