Fútbol en Gibraltar
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Los motivos de la fuga de talento español a Gibraltar

La opción de competir en la Liga de Campeones y la llegada de inversores provocan que muchos jugadores se marchen al peñón

Madrid Actualizado: Guardar
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El deporte rey ha encontrado un sillón de seis kilómetros cuadrados donde acomodarse. El fútbol en Gibraltar está en plena maduración y prueba de ello son los recientes éxitos de su selección. Pero pese a lo que pudiera parecer, Gibraltar cuenta con una tradición balompédica centenaria y su liga se remonta al siglo XIX. Aun así, su peculiar estatus no le había permitido desarrollarse con normalidad hasta hace poco. Juan José Gallardo, director deportivo del Europa FC, uno de los clubes con más solera del peñón, cuenta a ABC los motivos de este crecimiento: «Hace cinco o seis años era una liga de aficionados, pero ha crecido mucho desde que se entró en la UEFA y en la FIFA. Hay más poder económico por los premios que repercuten de la participación en Europa».

Gibraltar ha sido el penúltimo territorio en conseguir el reconocimiento de las organizaciones futbolísticas internacionales. Pertenece a la UEFA desde 2013 y a la FIFA desde 2016. Con 30.000 habitantes, es el miembro más pequeño de todos. «Con la entrada en la UEFA y en la FIFA las perspectivas de crecimiento han mejorado muchísimo. El campeón participa en la Champions e ingresa medio millón de euros y el segundo participa en la Europa League y gana 240.000 euros. Nosotros tuvimos la suerte de pasar rondas, el Lincoln también, y este año los equipos que van a Europa son cuatro por primera vez. Es el camino más rápido y más barato para entrar en la competición. Míchel Salgado ha comprado un club, hay un importante inversor mexicano... Esto crece día a día», cuenta Gallardo.

Y es que Gibraltar, pese a su extensión, cuenta con más de una decena de clubes inscritos en su federación y está experimentando un crecimiento sin parangón: «De momento se disputan todos los partidos en el mismo estadio, no hay prácticamente campos de entrenamiento y la mayoría de equipos entrenan en España. La afluencia de público es bastante limitada. Es muy diferente, pero se mejora día a día y con la inyección de fondos de la FIFA el fútbol aquí va a crecer mucho. Van a hacer un nuevo estadio sobre el mismo y están trabajando para hacer más campos», cuenta Gallardo. Sin embargo, mientras el fútbol en el peñón goza de una salud cada vez mejor, algunos clubes modestos de la frontera, como de la zona del Campo de Gibraltar, no pueden presumir de lo mismo.

La otra cara de la moneda

Al otro lado de la verja que separa España de Gibraltar, Álvaro Moya, presidente de Los Barrios, asiste resignado a esta situación «inevitable y lógica», pero no por ello fácil de llevar: «El crecimiento del fútbol en Gibraltar ha provocado una inflación de los jugadores. La llegada de inversores ha hecho que los clubes tengan recursos de todas partes del mundo». En una liga en la que participan diez equipos, cuatro de ellos pujan este año por Europa. Los premios económicos resultan muy suculentos y esto ha atraído a multitud de inversores. «La liga es muy cómoda: son pocos equipos, no se desplazan, cobran más y tienen la posibilidad de jugar por Europa», cuenta Moya.

Desde que Gibraltar entró a formar parte de los principales organismos futbolísticos -algo que la RFEF trató de evitar-, tiene los mismos derechos que cualquier liga. Tal y como cuenta Moya, esto ha provocado que los clubes comarcales estén teniendo dificultades para mantener el nivel deportivo. El éxodo de jugadores comenzó hace cuatro años y la Premier se nutre principalmente de ellos: «La mayoría de los futbolistas son españoles por la cercanía, pero hay de todas partes del mundo. Hasta el año pasado había una ley que obligaba a tener a un jugador local durante lo noventa minutos, pero desde este año el cupo mínimo es de tres . La media de gibraltareños es de seis por equipo», afirma Gallardo.

El espaldarazo definitivo a este auge del fútbol ha venido con las primeras victorias oficiales del combinado: «No hay mucha afición por el fútbol, aunque se sigue más desde los últimos triunfos de la selección y se está recuperando el gusanillo», confiesa Gallardo. Este crecimiento, a su vez, ha abierto un nuevo abanico de ingresos a los clubes modestos: «Hay equipos que necesitan instalaciones y recurren a nosotros, aunque esto no compensa a nivel deportivo», cuenta Moya. «Estamos muy limitados y cada equipo se tiene que buscar la vida. La gran mayoría entrenamos en los campos de la comarca del sur de España», añade Gallardo.

La realidad, por tanto, es la que es: Gibraltar está aprovechando los derechos que se ha ganado con la entrada en la UEFA y en la FIFA. Esto ofrece oportunidades más atractivas a jugadores de zonas cercanas al peñón y genera un mayor interés de los inversores. Los perjudicados son los clubes gaditanos más modestos, a los que solo les queda resignarse: «El fútbol es solo un ámbito más que se beneficia del estatus económico y político de Gibraltar», sentencia Moya.