Liga de Japón

Milagros Martínez Domínguez, la entrenadora española que triunfa en el fútbol japonés

La manchega, entrenadora del Suzuka Unlimited FC, es la primera mujer que lleva a la victoria a un equipo masculino de la liga nipona y atiende a ABC para explicar su experiencia

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La historia de amor entre Milagros Martínez Domínguez (Fuentelespino de Haro, Cuenca, 1985) y el Suzuka Unlimited FC nació casi por casualidad. Por azar. Una búsqueda en Google puso a los directivos del equipo sobre la pista de la entrenadora española, que meses después de ser presentada oficialmente como entrenadora del equipo ha hecho historia al convertirse en la primera mujer que lleva a la victoria a un equipo masculino en la liga japonesa. Una hazaña que ni ella misma imaginaba hace solo unos meses.

Tras ascender al Fundación Albacete a la Liga Iberdrola y después de mantenerlo dos años en la máxima categoría, el cambio de directiva en el club manchego dejó sin trabajo a Milagros. Ante la falta de ofertas, en su búsqueda de trabajo contactó con Yuriko Saeki y de esa asociación le llegó la oportunidad de su vida. «Yo había tocado muchas puertas y fue poco antes de Navidad cuando Yuriko me dice que le ha contactado un equipo de Japón que busca una entrenadora», explica a ABC la propia Martínez Domínguez desde Japón.

Los responsables del Suzuka Unlimited, un equipo de la cuarta división japonesa, encontraron el nombre de Saeki a través de Google y fue la actual coordinadora de fútbol femenino del Villarreal la que les puso en contacto con su colega española. «Todo pasó muy rápido. El 30 de diciembre llegamos a un acuerdo y dos semanas después ya estaba en Japón entrenando. Me costó más decírselo a mi madre que tomar la decisión. Ellos tenían claro que querían a una mujer para el cargo y, aunque me habían dicho que Japón sigue siendo un país algo machista, desde el primer momento a mí me han tratado muy bien. Me han dado muchas facilidades y me respetan mucho», afirma la manchega.

En Suzuka encontró un club peculiar, con una directiva muy diferente a lo que estaba acostumbrada en España. «Este fin de semana, el presidente iba vestido de chef, porque habían puesto una cocina portátil y se había unido al show. Aquí se vive el fútbol de otra forma. Si el partido acaba 3-4 y has perdido, para los aficionados es un gran día porque han visto siete goles. Hay un "speaker" animando a la grada desde una hora antes y cuando acaba todos subimos a saludar al público y a hacernos fotos», explica la entrenadora, que este fin de semana entró en la historia del fútbol japonés al convertirse en la primera mujer que gana un partido de la liga nipona.

«Es la cuarta división, pero muchos jugadores son profesionales. No siento que esté haciendo historia, porque lo único que intento es hacer bien mi trabajo», apunta, contenta por haber encontrado un lugar en el que se valora su figura. «En España no hubiera tenido nunca esta oportunidad en un equipo de este nivel», sentencia feliz por la experiencia que está viviendo.