Lekhetho, suráfricano, es uno de los hombres básicos del Lokomotiv. Reuters

Maquinaria rusa de segunda calidad

MADRID. Enrique Ortego
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¡Que reine la calma¡ Los males ligueros del Real Madrid se olvidarán momentáneamente el miércoles con la visita del Lokomotiv de Moscú. Un rival menor que debe servir para alimentar la moral de Del Bosque y sus hombres en momentos tan delicados. El Lokomotiv es ruso, pero está lejos de concentrar la calidad del eterno Spartak de Moscú y tampoco se puede comparar al Dinamo de Kiev ucraniano, viejo conocido del equipo blanco.

El Lokomotiv disputa su primera «Champions League» después de superar la fase previa no sin polémica, hasta el punto de que tuvo que repetir el partido de vuelta contra el Tirol. Y se ha metido entre los treinta y dos finalistas gracias a su segundo puesto la temporada pasada en su Campeonato, pues el Lokomotiv nunca ha ganado la Liga rusa. Ocho de los nueve Campeonatos fueron para el Spartak y el del 95, sorpresivamente, fue para el Alania de Vladikavkaz. Tampoco ganó ninguno cuando aún era Campeonato soviético.

Sin embargo, es un equipo eminentemente copero. Ha conquistado cuatro de las seis últimas Copas de Rusia (96, 97, 2000 y 2001) y en dos ocasiones (97-98 y 98-99) alcanzó las semifinales de la Recopa.

Para el aficionado español la plantilla del Lokomotiv es una auténtica desconocida. Está compuesta por seis internacionales rusos, además de un bielorruso (Lavrik), un yugoslavo (Obradovic), un suráfricano (Lekhetho) y un georgiano (Djanachia).

TRES INTERNACIONALES ACTUALES

Entre los domésticos su jugador más internacional es el portero Nigmatoulline, ahora titular en la selección. El líbero Tchouganov también fue titular contra Eslovenia (1-IX) y Drozdov y Izmailov (18 años) lo fueron frente a las Islas Feroe (5-IX).

Hablar del Lokomotiv es hablar de su técnico, el veterano Youri Syomine, 54 años, que lleva diez consecutivos sentado en ese banquillo sin olvidar que en la década de los ochenta, del 86 al 90, ya estuvo en una primera etapa, para correr una aventura con la selección olímpica de Nueva Zelanda antes de regresar al club de toda su vida.

Por lo que se ha podido adivinar en su eliminatoria contra el Tirol, el equipo ruso desarrolla un «3-4-2-1» de corte bastante defensivo. No en vano la temporada pasada fue el equipo menos goleado de la Liga rusa (20 goles) y ésta es el cuarto al que menos le marcan, con 20. Esta consistencia atrás se debe sobre todo al juego de conjunto, porque los tres centrales como tal no son nada del otro mundo. Técnicamente el mejor es el líbero Tchugainov y los dos marcadores son de los que realizan marcajes al hombre... y además se antojan lentos. Tampoco los dos laterales destacan especialmente y rara vez se incorporan al ataque.

En el partido del pasado miércoles, contra el Anderlecht, el Lokomotiv tuvo la baja de dos hombres que en teoría son titulares, el centrocampista Leskov, lesionado, y el delantero nigeriano Obiorah. Su mejor hombre en este encuentro fue Maminov, el medio centro de carácter más ofensivo. Marcó el gol y es el dueño de la estrategia. Técnicamente es bueno, tiene buena planta y un potente disparo. Claro que para remates de larga distancia el especialista es uno de los centrales, Ignachevich.

El rival del Real Madrid, a pesar de su escasa entidad para sorprender en la «Champions», llega al Bernabéu en un buen momento de forma, pues ya lleva disputados 24 partidos de su Campeonato. En la actualidad, con un encuentro más, es segundo con 45 puntos a uno del líder, el Spartak de Moscú.