Vídeo: Neymar trata de divertirse en sus entrenamientos con Brasil ajeno a todos los rumores

Mercado de fichajesReal Madrid y Barcelona vuelven a chocar por Neymar

Los azulgranas tienen difícil ficharle, por su límite de gastos, y el club blanco ve una táctica para subir su precio, pero la afición pide a Mbappé

De Neymar a Mbappé, las claves de Real Madrid y Barcelona

Mercado de fichajes: Aluvión de nombres para reforzar al Real Madrid

Madrid/BarcelonaActualizado:

Las cosas han cambiado en el planeta Neymar al cabo de año y medio de militancia en el París Saint Germain. Si su madre, Nadine Gonçalves, qume iso dejar París el verano pasado para venirse a España, ahora es su hijo, el segundo futbolista mejor pagado del mundo, quien pretende abandonar el club francés el próximo mes de junio. Su experiencia en este periodo le ha convencido. La Liga francesa no tiene trascendencia mundial. El sufrimiento de su equipo para brillar en la Champions le ha decepcionado. La próxima semana se juega su continuidad en la Copa de Europa frente al Liverpool. Su relación con Cavani y otros compañeros es nula, no existe. Y el Fair Play Financiero acorrala las cuentas del equipo parisino, cuyo patrocinador, Qatar, acaba contrato el próximo año. Neymar constata que su fútbol no luce a escala internacional. Con el PSG no gana el Balón de Oro ni el premio The Best. Quiere marcharse. El Real Madrid y el Barcelona están en la parrilla de salida.

La casa blanca siempre dejó claro que apostaría al máximo por Neymar si Al-Khelaifi, presidente del PSG, accede a negociar un traspaso. Aunque el aficionado madridista expone ante los directivos del club que no desean a Neymar, que prefieren a Mbappé y el francés es el segundo objetivo del campeón de Europa si el brasileño vuelve a negarse a forzar su traspaso, una actitud que enfría el antiguo deseo de la casa blanca.

El Real Madrid constata en sus encuestas y en el trato directo con los socios que prefieren a Mbappé

El Barcelona, sin embargo, también ha entrado en la pugna por Neymar. Ha desvelado que el brasileño expuso a varios de sus antiguos compañeros su deseo de regresar. El Real Madrid y el club azulgrana son los únicos conjuntos que se han interesado por Neymar en el último lustro. Los ingleses no han pujado por él.

Para que el delantero abandone el París Saint Germain debe dar el paso que no decidió hace cinco meses. Tiene que exponer a Nasser Al-Khelaifi su deseo de marcharse.

El Barcelona se ha anticipado al terremoto al publicitar esas conversaciones entre Neymar y sus excompañeros. La entidad azulgrana, no obstante, nunca ha expresado públicamente su anhelo de recuperar al brasileño. Y es que el seguidor del Barcelona no desea que el delantero vuelva, al considerar una traición su marcha. La realidad económica del club barcelonés, además, hace complicada una operación de esta índole. El adiós de Neymar el 3 de agosto de 2017 supuso el cobro de 222 millones por parte del Barcelona, que se gastó después 342 millones con Dembelé, Paulinho y Countinho. En la temporada actual ha invertido otros 124. Ahora mismo, el fichaje de Neymar exigiría al equipo catalán una venta de jugadores por valor de 140 millones para pagar la hipotética operación, pues el límite de gastos del Fair Play financiero de la UEFA le impediría otro exceso económico.

Extraño interés

Por todos estos datos, desde el Real Madrid se vislumbra que el interés azulgrana es una estrategia para encarecer un presunto traspaso al campeón de Europa. Una política que se podría repetir si la diana blanca se dirige hacia Mbappé, como el socio prefiere.

Uno de los argumentos que hace raro el hipotético deseo del Barcelona de recuperar al brasileño es que ambas partes se han presentado demandas recíprocas después de su fichaje por el PSG. La entidad azulgrana denunció en la Justicia española al futbolista para que le devuelva el primer pago de la prima de renovación firmada en 2016, que asciende a 8,5 millones. Solicita además a la estrella un 10 por ciento más en concepto de demora. En total, 9,4 millones. El brasileño reaccionó al presentar una demanda contra el Barcelona en la FIFA para percibir el total de los 26 millones de la prima de renovación que el club español le otorgaba al rubricar ese contrato en 2016, que en teoría finalizaba en 2021, pero que se acabó un año después con el terremoto de los 222 millones abonados por el París Saint Germain.

El Real Madrid no tiene cuitas pendientes con Neymar. De niño estuvo en Valdebebas, a los catorce años, de la mano de Wagner Ribeiro. Pudo ser madridista. Florentino Pérez lo intentó en 2013. Hizo una gran oferta. Pero los diez millones extra que Sandro Rosell abonó a papá Neymar para que su hijo fuera azulgrana decantaron la balanza.

Ahora, el club madrileño piensa que Neymar es un jugador importante por quien haría una inversión millonaria. Pero necesita el apoyo del delantero. Y si no observa un paso adelante decisivo de la estrella desistirá, hastiado, de la operación. Para la casa blanca es significativo que contratar al brasileño costaría 222 millones mientras sus seguidores no quieren ese fichaje y prefieren a Mbappé.

Futbolísticamente, es indudable que el brasileño sería el líder en el campo que necesita. Su regate, su velocidad, su dirección del juego y sus goles son virtudes que nadie más acumula con tanta calidad. Son su carácter, sus caprichos y sus fiestas, como el cumpleaños anual de su hermana, los argumentos del aficionado para descartar a Neymar en sus gustos y elegir a Mbappé como preferencia.

Sea uno u otro, en ambos casos esa adquisición exige un acuerdo entre clubes. Solo se puede realizar en una negociación abierta con Nasser Al-Khelaifi, siempre que el jugador esté de acuerdo y asuma el primer paso que permita el diálogo. Lo que el Real Madrid subraya es que nunca irá por detrás en la intención de fichar a un jugador, sea Neymar o sea Mbappé. Primero, porque sería una falta de respeto a «un club y a un presidente que son amigos». Y segundo, porque todo traspaso necesita la aprobación de Al-Khelaifi.

Neymar ya deseaba marcharse el verano pasado, como publicó ABC, pero los pactos privados de su contrato con el PSG, que abarca hasta junio de 2022, incluían la cláusula de su permanencia en el equipo francés durante un mínimo de dos años. Su padre, por ello, desmintió la opción de irse hace cinco meses. En junio del próximo año todo será distinto. El PSG tiene el poder, porque en Francia no hay precio tasado por un futbolista, pero si el brasileño presiona con fuerza para dejar el fútbol francés lo conseguirá, siempre que otro equipo pague los 222 millones que costó. Tendrá entonces 27 años, la edad justa para realizar el salto adelante hacia otro gran club que le permita aspirar a ganar la Champions, el premio The Best y el Balón de oro, dos galardones individuales que le obsesionan. No olvidemos una realidad: en su carrera solo ha ganado una Copa de Europa, en 2015 con el Barcelona, y ha visto conquistar cuatro al Real Madrid.

La pelota está en el tejado de Neymar. Y de Mbappé. Si ellos fuerzan su deseo de marcharse, podrán hacerlo. El Real Madrid moverá ficha si ve un movimiento real de un futbolista.