Las jugadoras del Tenerife celebrando una victoria
Las jugadoras del Tenerife celebrando una victoria - @UDGTenerife

Liga IberdrolaUDG Tenerife, el triunfo precoz

Desde su ascenso en 2015, el club tinerfeño se ha mantenido en la parte alta de la tabla

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La juventud no es un obstáculo. Esa es una premisa que ejemplifica a la perfección la Unión Deportiva Granadilla Tenerife. Sus escasos cinco años de vida hacen de él el equipo más joven que milita en la Liga Iberdrola. No obstante, este hecho, lejos de intimidar a sus jugadoras, supone para ellas una motivación más para demostrar que no están en la élite femenina por casualidad.

El nacimiento de este club en el año 2013 significó la esperanza para un grupo de futbolistas que vieron cómo su anterior conjunto, el Charco del Pino, desapareció y las dejó sin un césped que pisar. El combinado tinerfeño se creó gracias a la iniciativa de tres personas que decidieron dar salida a unas chicas que solo querían dedicarse a su mayor pasión, jugar al fútbol. «Era una pena que se quedasen sin jugar. Mis amigos me convencieron porque yo no lo veía claro. Al final, la insistencia me ganó. Nunca había visto un partido de fútbol femenino, pero cuando fui a verlas por primera vez, su actitud y compromiso me engancharon por completo», afirma a ABC Sergio Batista, presidente y uno de los artífices del ambicioso proyecto del Granadilla Tenerife.

El éxito del cuadro canario habla por sí solo. Y es que desde su llegada a la Primera división no se ha bajado del top 10 y su progresión ha ido en línea ascendente. Su primer curso acabó en una meritoria séptima posición y en la temporada 2016-17 concluyó en sexto lugar. El premio a su buen hacer en los terrenos de juego llegó la pasada campaña, cuando conquistó la cuarta plaza.

Calidad humana

No obstante, en opinión del máximo dirigente, el éxito del Granadilla Tenerife reside en algo que solo se puede palpar cuando se convive día a día con las jugadoras. «La calidad humana de la plantilla ha sido la clave de los buenos resultados. Es un grupo muy unido, muy competitivo y valiente. No tenemos a ninguna estrella y siempre hemos mantenido la misma filosofía: Lo que funciona no se toca. Cada año tan solo incorporamos dos o tres jugadoras para mantener el bloque».

Pocas emociones se pueden equiparar a la llegada a la élite futbolística. Si hay un día marcado en la memoria de los aficionados del cuadro que dirige Pier Luigi Cherubino es la del ascenso, como reconoce Batista. «Fue un 14 de junio de 2015. Tengo la fecha grabada. Para mí, fue el día más importante en la historia del equipo. Es un momento imborrable. Sin embargo, el ascenso implica una gran responsabilidad porque representas a tu pueblo, tu isla y a tu comunidad autónoma». La ambición siempre ha caracterizado a la escuadra tinerfeña, pero si hay un valor que destaca por encima de todos, ese es el compromiso. «Nuestros valores son innegociables. Desde la primera jugadora hasta el utillero rema en la misma dirección. La unión del vestuario es básica. Incluso algunas futbolistas han sido tentadas por otros clubes y han decidido quedarse aquí cobrando mucho menos».

Unidad, sacrifico, humildad... Infinidad de palabras podrían describir al Granadilla Tenerife, pero su máximo dirigente no tiene ninguna duda de cuál la define a la perfección: «El equipo es una familia. Las jugadoras, unas guerreras».