Seis futbolistas tras los pasos de Ibrahimovic
Balotelli, el nuevo chico malo del fútbol inglés - afp

Seis futbolistas tras los pasos de Ibrahimovic

El delantero sueco es un caso de jugador conflictivo que siempre tiene imitadores: Rooney, Tévez o Reyes son algunos casos recientes

madrid Actualizado: Guardar
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La machada que Ibrahimovic le soltó a Guardiola una semana después de perder la semifinal de Champions ante el Inter de Milán —"¡No tienes huevos, te cagas con Mourinho!"—, ahora desvelada por el sueco al presentar su biografía, es muestra de una faceta del fútbol que los entrenadores y los clubes se esmeran en tratar de ocultar: que no todos los jugadores aceptan las órdenes de su técnico como "niños de colegio" —así ha definido Ibrahimovic a sus compañeros en Barcelona—. La arrogancia, el mal carácter y la desobediencia hacia el entrenador son una nota común en muchos futbolistas. Estos son algunos de los casos recientes más flagrantes:

Mario Balotelli

El italiano, por sí solo, casi daría para llenar una sección diaria. Llegó con 17 años al Inter de Milán, pero ya entonces su gigantesco amor propio eclipsaba su talento. Balotelli, que competía en la delantera con Ibrahimovic, Cruz y Crespo, forzó su marcha porque consideraba que no jugaba los minutos que merecía. Algo que él mismo se encargó de alimentar al dejarse fotografiar con una camiseta del AC Milan, lo que le granjeó el odio y los constantes silbidos de su afición. Antes de irse al Manchester City se despidió por todo lo alto de Milán, cuando la Policía lo detuvo por circular a toda velocidad por el centro de la ciudad simulando disparar a los peatones con una pistola de juguete.

En su periplo inglés ha demostrado que sabe superarse a sí mismo: en temporada y media le ha dado tiempo a llamar maleducado a Mourinho, fotografiarse con capos de la camorra en Nápoles —le valió una citación judicial—, lanzarles dardos a los juveniles del City, autodefinirse como el segundo mejor jugador del mundo después de Messi, protagonizar una monumental fantasmada — falló un gol estando solo delante del portero porque se dio la vuelta para intentar rematarlo de tacón— que enervó a su entrenador —Roberto Mancini—, y, solo cinco días después de aquello, decir en público que no le gustaba Manchester y quería volverse a Italia. Sus últimos quince minutos de gloria los tuvo al aparecer en las cámaras saliendo de un hotel, con una mano agarrando a una actriz porno y la otra un cigarro —detalle que no ha gustado mucho en el City—. Días antes, tras anotar un gol contra el Manchester United, se levantó la camiseta mostrando otra con la inscripción: "¿Por qué siempre yo?". Por algo será.

Antonio Cassano

Aunque ahora lo que más preocupación levanta es su estado de salud, también se le recuerda porque en el año y medio que duró en el Real Madrid se enemistó con sus dos entrenadores. Con López Caro fue perdiendo minutos a la vez que ganaba peso y caía en un estado de forma poco propio de un jugador de elite. Con Fabio Capello, las cámaras lo cazaron burlándose del entrenador y cuestionándole junto a Diarra y Ronaldo. La imagen no gustó mucho en el club blanco, y Cassano terminó de arreglarlo insultando, esta vez expresamente, a Capello: después de que el técnico lo tuviese todo el segundo tiempo calentando en un partido contra el Nástic de Tarragona, el jugador abordó a Capello en los vestuarios: "Eres un hombre de mierda, eres más falso que el dinero del Monopoly", le dijo. Este último detalle lo desveló hace tres años cuando, al estilo Ibrahimovic, publicó su biografía.

Carlos Tévez

El Manchester City se ha especializado en fichar a delanteros problemáticos. Ballotelli, Adebayor —que quería irse al Real Madrid para quedarse— y, el caso más reciente, "el apache" Tévez, que trae por la calle de la amargura a Roberto Mancini. Lleva diciendo desde el año pasado que quiere irse del club, y a final de temporada lo dejó muy claro: "Cuando termine mi contrato, a Manchester no volveré ni de vacaciones". Pero parece que el argentino no puede esperar tanto. Según el técnico del City, se negó a saltar al terreno de juego durante un partido de Champions contra el Bayern Munich, lo que le ha costado un expediente disciplinario y una suspensión de cuatro semanas de sueldo. Aunque "El apache" lo niega todo, lleva meses sin jugar y entrena en solitario. Y eso que el club le ha perdonado la mitad de la multa, y Mancini ha prometido levantarle el destierro si se disculpa. El City trata de aferrar a su estrella, pero su traspaso puede estar al caer.

Wayne Rooney

La afición inglesa en general y la del Manchester United en particular tienen una relación de amor-odio con "el chico maravilla". Sus goles enamoran, pero sus demostraciones de que la fama de lunático que pesa sobre él está infundada lastran su estrellato. Entre los "red devils" no gustan detalles como que fuese a celebrar su cumpleaños con tres amigos que militan en el Manchester City —Hart, Barry y, como no, Ballotelli— el mismo día que los de Mancini arrollaron al United en Old Trafford (1-6). Pero, sobre todo, su público se le vuelve en contra cuando Rooney es incapaz de dejar al lunático en el vestuario. El prestigioso The Times lo nombró "un idiota en el extranjero" tras su expulsión por roja directa en el partido de clasificación para la Eurocopa contra Montenegro. El inglés le lanzó una patada por la espalda al defensa Dzukovic, a traición y sin buscar el balón. A la sanción de tres partidos se unió el castigo de las portadas. También el Telegraph le llamó "idiota", y The Sun le apodó "roonatic".

John Terry

La última ha sido por racismo —u n supuesto insulto al defensa del Queen Park Rogers, Anton Ferdinand, que está investigando la Policía—, pero el capitán del Chelsea y la selección inglesa tiene a sus espaldas un largo historial de situaciones desafortunadas. Capello le tuvo un año castigado sin la capitanía del equipo de Inglaterra por uno de los escándalos más culebroneros de las bambalinas del fútbol reciente: en enero de 2010 se hizo público —gracias a la mediación de un juez— que el jugador inglés había tenido una aventura extramatrimonial con la que era novia de su ex compañero en el Chelsea y habitual de la selección, Wayne Bridge. El técnico italiano interpretó que ser "el otro" en la relación de un compañero no era conduta de buen capitán.

José Antonio Reyes

Lo que sucede con el extremo sevillano todavía está en la penumbra. Se sabe que tiene una mala relación con Gregorio Manzano, su entrenador en el Atlético de Madrid. La prensa lo llama el "caso reyes" y el técnico ya lo ha negado. Todo comenzó en un partido contra el partido de Liga contra el Athletic de Bilbao: Manzano llevaba sustituyéndole varios partidos y volvió a hacerlo en tierras vascas. Y Reyes, herido en su amor propio de estrella rojiblanca, estalló. Hay mucha especulación y pocos datos de lo que pasó en el vestuario y cómo ha evolucionado después. Quizá haya que esperar unos años, a que el sevillano haga un Ibrahimovic y lo desvele en su biografía.