José Antonio Camacho - FELIPE GUZMAN

José Antonio Camacho, nuevo seleccionador de China

El objetivo del técnico español y veterano madridista es clasificar al débil equipo nacional para el Mundial de Brasil

corresponsal en PEKÍN Actualizado:

Junto a la fastuosa inauguración de los Juegos Olímpicos Universitarios (Universiada) en Shenzhen, la gran noticia deportiva en China era este sábado el fichaje de José Antonio Camacho como seleccionador nacional de fútbol. “Kamachiao”, como ya lo han bautizado los medios chinos, era el protagonista absoluto de los informativos de radio y televisión, que lo presentaban como la última esperanza blanca para dignificar el balompié en este país.

Al amparo del crecimiento económico de las tres últimas décadas, el deporte chino se ha desarrollado a velocidad de vértigo hasta liderar el medallero en los Juegos Olímpicos de Pekín. Pero, fuera de los éxitos en “ping pong”, gimnasia o natación, su gran asignatura pendiente son las competiciones de equipo y, en especial, el fútbol, el “deporte rey” por excelencia.

Con una liga salpicada por la corrupción y la compra de partidos para amañar apuestas ilegales en internet, la selección china solo se ha clasificado para un Mundial (Corea-Japón, 2002). Para un régimen que considera el deporte como una “causa de Estado”, cada nueva derrota es una humillación para los gerifaltes del Partido Comunista. Con el fin de evitar esta continua “pérdida de cara”, la misión que la Asociación China de Fútbol ha encomendado a Camacho es tajante: lograr la clasificación para el Mundial de Brasil en 2016.

En el puesto número 73 de la FIFA, a la altura de Zambia o Malawi, China debe enfrentarse a partir de septiembre a Singapur, Jordania e Irak con “Kamachiao” ya en el banquillo, que sustituye a Gao Hongbo. “Mi equipo y yo estamos orgullosos de entrenar a China. Nuestro objetivo es calificarnos para el Mundial de Brasil, pero tenemos un plan a largo plazo para el futuro”, explicó a la agencia Xinhua el técnico español, quien ha firmado un contrato por tres años y llegó acompañado de tres colaboradores.

No es la primera vez que la selección china requiere los servicios de un entrenador extranjero, ya que en 1992 fichó al alemán Klaus Schlappner. Alternando técnicos nacionales con foráneos, por sus banquillos han pasado figuras tan diversas como el inglés Bobby Houghton, el serbio Bora Milutinovic y el holandés Arie Haan.

Tras el triunfo de “La Roja” en el Mundial de Sudáfrica, los recientes éxitos de las categorías inferiores y la hegemonía del Barcelona en Europa, el fútbol español vive un momento dorado que todo el mundo aplaude y quiere copiar. Habrá que ver si “Kamachiao” traslada a China el “tiqui-taca” que caracteriza a la selección española o el coraje y pundonor que impuso durante sus cuatro años como técnico nacional, y que el árbitro egipcio Gamal Al-Ghandour le “robó” en aquellos fatídicos cuartos de final contra Corea del Sur en el estadio olímpico de Seúl.

A sus 56 años, y tras entrenar al Rayo Vallecano, Espanyol, Sevilla, Benfica y Osasuna, el veterano ex madridista e internacional español vuelve a Asia para tomarse la revancha, pero dirigiendo a China.