Javi Porrón atiende a ABC en su confitería de Oviedo
Javi Porrón atiende a ABC en su confitería de Oviedo - ABC
Tercera división

Javi Porrón, el portero más dulce del fútbol español

El guardameta del Lealtad, el único club invicto en España, regenta una de las confiterías más prestigiosas de Oviedo

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Superado el ecuador del campeonato, a punto de saludar febrero, solo un club del fútbol español continúa invicto. Famosa por sus paisajes y la excelencia de su sidra, la localidad asturiana de Villaviciosa arropa al CD Lealtad, el único equipo que no conoce la derrota. Un conjunto que no consiguió mantenerse en Segunda división B y que esta temporada suma 21 partidos seguidos sin perder. «Ganarnos es ahora un estímulo extra para los rivales, cada vez nos cuesta más sumar los puntos. Vencer al único equipo que no ha perdido tiene morbo y saben que el día después se hablará de ellos en toda España, es normal que aprieten. Pero bueno, intentaremos mantener lo más posible la racha», asegura Javi Porrón, el portero de los «leales». Un líder en el césped y también en su trabajo porque el meta regenta una de las confiterías más famosas de Oviedo.

Javi Porrón y Menéndez
Javi Porrón y Menéndez

«Poder celebrar los domingos una victoria con la afición es para mí tan importante como dejar satisfechos a los clientes el resto de la semana», afirma Javi Porrón (Oviedo, 13-06-1987), al que nunca se le ha pasado por la cabeza dejar el negocio familiar. «Me gusta mi trabajo. Vivir del fútbol en Tercera división es imposible, salvo caso excepcionales. Los sueldos en esta categoría dan solo para vivir al día, a la mayoría de los chicos les sirve para pagarse una formación o como complemento a otro trabajo. Yo tampoco dejé de trabajar en la pastelería durante las cuatro temporadas que militamos en Segunda B», explica amablemente a ABC mientras atiende su empresa. Acostumbrado a estar rodeado de azúcar, chocolate y otras tentaciones para los golosos, el veterano guardameta vive un momento dulce tras la decepción del último curso. «En este deporte, estar 21 partidos sin perder, independientemente de la categoría, es muy difícil. ¿Que cómo se consigue? Con mucho trabajo diario del entrenador y de todo el equipo, no hay más secreto». Una plantilla nueva respecto a la que jugó en Segunda B. «Solo seguimos cuatro futbolistas. Se ha acertado por parte del presidente a la hora de recomponer el equipo, que no siempre es fácil cuando se desciende».

(Pedro Menéndez, el singular presidente del Lealtad)

El Lealtad solo ha recibido nueve tantos, aunque no es el equipo menos goleado porque la Arandina, líder en el grupo castellano-leonés, aparece con siete. Los burgaleses, sin embargo, ya han perdido un duelo. El portero asturiano rebate a aquellos que restan mérito al logro de su equipo por tratarse de un club de Tercera división. «El que dice eso no sabe de fútbol, en esta categoría, como en Primera o Segunda, la igualdad es máxima y cualquiera te puede ganar. No es fácil estar tantos meses sin perder ni en infantiles».

Santi Cañizares, Andrés Palop y el alemán Oliver Khan -«siempre me han gustado los porteros que son líderes en sus equipos»- fueron los referentes en su niñez. El fútbol siempre ha sido su vida, pero en el negocio, cuando llegan los lunes, los resultados de su equipo se tratan de pasada. «Llevo muchos años jugando y solo cuando hay partidos especiales se produce un poco más de revuelo. Recuerdo la pasada temporada cuando jugamos en casa del Caudal de Mieres, ganamos por un resultado abultado y la semana siguiente el fútbol sí fue un tema de conversación habitual en la pastelería. Incluso mucha gente entraba solo para darme la enhorabuena. Algún bombón más vendimos», afirma bromeando. Aunque el libro de tópicos asegura que para ser portero hay que estar un poco loco, Javi Porrón tiene la cabeza muy bien amueblada y desde que comenzó su carrera ha tenido claro que del balón solo pueden vivir unos pocos. Por eso, su trabajo es para él tan importante como el Lealtad, entidad centenaria (1916) presidida por Pedro Menéndez. «Es un club muy familiar, con una directiva formada por pocas personas, que no lleva muchos aficionados al campo, pero en los cuatro últimos años, en la etapa en la que ha estado en Segunda división B, ha crecido.Eso sí, sin perder la humildad que siempre ha mostrado».

El drama de los impagos

La seriedad que le gusta imponer en el campo y en su negocio no la encontró hace ocho años cuando llegó al Lealtad, donde estuvo casi un año sin cobrar. Entonces le tocó sufrir el drama de los impagos, uno de los males que corroen el fútbol semiprofesional y que, desgraciadamente, no termina de extirparse. Su trabajo le ayudó a sobrellevar aquella situación. «El problema surge cuando en los clubes entra gente que no es del mundo del fútbol, personas que llegan con muchas promesas que luego no pueden cumplir. Es una desgracia que sigan pasando estas cosas. En el Lealtad, hace años, también se intentó hacer algo por encima de sus posibilidades reales y las cosas no salieron bien. Yo estuve ocho meses sin cobrar, la situación fue dura para la plantilla. Afortunadamente eso es ya pasado, después entró la directiva actual, que tiene los pies en el suelo».

Como la directiva de su equipo, él también camina con prudencia y, a pesar de la excelente racha del Lealtad, sabe que hablar de ascenso resulta aventurado. «Estamos en una categoría complicada porque no se sube de forma directa, después de la Liga regular luego llegan los playoff. Cuando subimos a Segunda B con el Lealtad, hace cuatro años, nos enfrentamos al Puertollano, que se había proclamado campeón de su grupo dos meses antes y acabó firmando el récord de puntos de un equipo en Tercera división. Nosotros tuvimos que esperar a la última semana para ser campeones y en el playoff les eliminamos». Por eso apela a la filosofía del partido a partido y este domingo, ante el Avilés, intentará que el Lealtad de Villaviciosa continúe como el único club invicto del fútbol español. El día después, volverá a trabajar con alegría en su pastelería.