Luis Merino, presidente de la UM Escobedo
Luis Merino, presidente de la UM Escobedo - Diario Montañés
Tercera división

La inagotable ilusión de Luis Merino, cuatro décadas en la presidencia de la UM Escobedo

El dirigente del club cántabro, conocido como el Lendoiro de Camargo, persigue el sueño de celebrar por fin el primer ascenso de la historia a Segunda B

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El fútbol nació en Camargo, como en otras zonas de España, por la influencia de los ingleses que trabajaban en las explotaciones mineras de esta comarca de Cantabria y en 1917 se fundó el club que con el paso de los años terminó convirtiéndose en la actual Unión Montañesa de Escobedo. Un equipo que esta temporada se ha proclamado campeón de su grupo en Tercera división y que la próxima semana participará en el sorteo del playoff de ascenso a Segunda división B. Una categoría que jamás ha pisado y que ilusiona a Luis Merino, presidente que lleva el mando de la entidad desde hace casi cuatro décadas. Toda una vida dedicada a su equipo. «Tengo la misma ilusión que el primer día, pero también el resto de la gente que trabaja aquí. Muchos no lo saben, pero el secretario me acompaña desde que llegué». Un hombre entregado en cuerpo y alma al fútbol modesto que sueña con ver el escudo de su entidad luciendo en la división de bronce.

A sus 68 años, Luis Merino es, junto a Isaac Cardoso, máximo dirigente del CF Pozuelo madrileño, el presidente más longevo del fútbol de Tercera división. Vinculado al club desde 1980, dos años después tomó las riendas de la UM Camargo en lo que se presumía una aventura pasajera. El inicio de aquel camino no se detiene. Después de 37 años viendo partidos cada domingo, este profesor jubilado sigue disfrutando cada fin de semana y esta temporada tiene una nueva oportunidad de conseguir dar el salto con su equipo a Segunda división B. «Ahora tenemos un buen campo. Cogí el equipo en Primera Regional en un estado ruinoso y con unas instalaciones deprimentes. Desde entonces, hemos sido tres veces campeones de Tercera división y hemos disputado 15 fases de ascenso», recuerda en su conversación con ABC. En ninguna de ellas se logró el objetivo, pero la próxima semana comenzará otro intento. «Me haría mucha ilusión que la UM Escobedo ascendiera, pero también me da, entre comillas, un poco de miedo. El cambio de categoría es grande», añade. (Cuándo y horario del sorteo del playoff).

Un presidente que tiene saneado a su club y que se siente agradecido por el reconocimiento del trabajo que recibe por parte de los vecinos de Escobedo, pequeño pueblo de 1.700 habitantes aunque en la comarca de Camargo en la que se encuentra enclavado la población supera los 35.000. El club no llega a 300 socios, pero este año ha vuelto a proclamarse campeón de Tercera división y el próximo lunes conocerá su rival en el playoff de ascenso. «En época de crisis, llamaba a las puertas y puedo decir con orgullo que la gente me decía: "mira Luis, me puedo privar de otras cosas, pero lo tuyo no lo voy a eliminar". Creo que siempre hemos demostrado a nuestro entorno la seriedad de muestra gestión», afirma. «Me han llegado a llamar el Lendoiro de Camargo por mi fama de duro a la hora de negociar», asegura mientras suelta una carcajada.

Dedicado durante años a la enseñanza, profesión que compaginaba con la presidencia de la UM Escobedo, recuerda con cariño la anécdota de cómo le presentaba uno de sus compañeros a los nuevos profesores: «Este es Merino, presidente del Escobedo y, en sus ratos libres, maestro». Una frase que refleja la entrega incondicional a su club. «Mantengo la ilusión del primer día, cuando me falte seré el primero en dar el paso para dejarlo».

30 años en Tercera división

Con la modestia que impera en este fútbol, Luis Merino presume de su gestión en los despachos, pero también destaca un dato deportivo. «La UM Escobedo es el único club de Cantabria que ha estado siempre en Tercera División desde que se fundó como Territorial. Hemos sabido conservar la categoría a lo largo de 30 años». Esta temporada, Luis Merino puede ver hecho realidad el sueño que se le resiste. «El pasado curso jugamos por última vez el playoff de ascenso, pero no logramos el objetivo. A ver ahora». Su equipo se ha proclamado campeón, pero en la última jornada perdió a una de sus mejores futbolistas por lesión. Un jugador con apellido ilustre porque Laro Setién es hijo del entrenador del Betis. «Es una pena porque tendrá que estar parado unas ocho o diez semanas», explica.

Pero la UM Escobedo es sobre todo un equipo y a pesar de la importante ausencia de Laro Setién, el presidente confía en el trabajo de Pablo Casar y en el grupo para poder ver por fin cumplido su sueño del ascenso.