Garitano aduce problemas personales para su dimisión sorpresa

M. TRILLOZARAGOZA. Tan sólo ha durado una semana. Pese a que el nombramiento de Ander Garitano como técnico había dado esperanzas de que el Zaragoza levantara la cabeza tras una pobre primera vuelta

M. TRILLO. ZARAGOZA.
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Tan sólo ha durado una semana. Pese a que el nombramiento de Ander Garitano como técnico había dado esperanzas de que el Zaragoza levantara la cabeza tras una pobre primera vuelta, el ex jugador blanquillo anunció ayer por sorpresa su dimisión en el cargo por motivos «estrictamente personales», según insistió en una rueda de prensa ante los atónitos periodistas que asistieron. Anoche se esperaba conocer el nombre del sustituto. Todo apuntaba a que el nuevo técnico de los maños será Javier Irureta.

Garitano se ha convertido en el entrenador más fugaz que ha pasado por el banquillo de La Romareda y, lo que es aún más sorprendente, renuncia al puesto tras ganar por 3 a 1 ante el Murcia, la primera alegría para la hinchada después de nueve jornadas de resultados negativos. Ante la insistencia de unos informadores que desconfiaban de las razones aportadas, Garitano recalcó que tras su decisión no hay nada más que motivos de carácter personal. Negó que abandone por malas relaciones con la directiva del club y llegó a tachar de «injustas» las versiones según las cuales su salida de la entidad pudiera estar fundada en unas negociaciones con el propio Irureta para que ocupara su puesto o en el hecho de que apartara del equipo al argentino Jorge D´Alessandro.

El ascenso de Garitano desde las categorías inferiores para tomar las riendas del primer equipo había llegado tras la difícil destitución de Víctor Fernández, un entrenador con fuerte arraigo en el Real Zaragoza y héroe de la histórica Recopa conquistada en París, pero a quien no han acompañado los éxitos esta temporada.

Garitano es el quinto entrenador de Primera que deja su cargo antes de tiempo en esta campaña. Le precedieron Abel Resino (Levante), Quique Sánchez Flores (Valencia), Héctor Cúper (Betis) y el propio Víctor Fernández en el Zaragoza.