El fútbol bonito del Deportivo le acerca a la Liga de Campeones

Precioso partido de los hombres de Lotina, que demostraron su vieja ambición de equipo grande, con un juego dominante y ofensivo

TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN | MADRID
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Es una pena que los horarios televisivos dejen los graderíos sin público por mor de la prioridad de la caja tonta. El Valencia realizó el sábado su mejor partido de la temporada ante veinticuatro mil espectadores y anoche, Getafe y Deportivo ofrecieron un fútbol de velocidad trepidante que sólo presenciaron nueve mil almas. Esperemos que el mundo del fútbol sepa que es lo que prima y hacia dónde va.

Los hombres de Lotina merecieron el triunfo. Lo buscaron más que nadie. Brillaron en el Coliseo por su apuesta ofensiva, ambiciosa, de equipo grande. Como en los tiempos de Víctor Fernández y especialmente de Irureta. El conjunto gallego salió, como siempre, a ganar, a conseguir una plaza europea, y eso beneficia a la belleza del espectáculo. El premio es que pisan puestos de Copa de la UEFA y observan la Liga de Campeones a dos puntos.

Su objetivo quedó patente desde el pitido inicial. Bodipo recibió tres balones de gol en seis minutos. El primero no lo cazó por centímetros. El segundo lo cabeceó camino de abrir el marcador y Mario lo despejó bajo palos. Y el tercero, por fin, premió la actitud del conjunto coruñés. Juan peinó una pelota hacia atrás y el goleador aprovechó la segunda jugada para cruzar el balón a las redes con un toque de colocación.

El duelo era frenético, sin respiro. Si el Dépor mandaba territorialmente, el contraataque del Getafe creaba problemas a Aranzubia, pues Casquero buscada siempre la segunda acción de Albín para que Manu la rematara, y viceversa. El centrocampista, que reaparecía, dio un aviso con un potente disparo que el portero vasco despejó con apuros. Y la escuadra azul encontró el camino del empate en una pelota que Manu del Moral frenó con el pecho para bajarla al césped y lanzar un tiro cruzado que sorprendió a todo el mundo.

La igualada despertó a los hombres de Víctor Muñoz, que lucharon por dar la vuelta al resultado durante unos minutos. Hasta que el Deportivo recuperó la batuta. Juan y Sergio eran un tapón que Guardado utilizó para crear el fútbol peligroso de los pupilos de Lotina.

Juan desaprovecha la ocasión

El colegiado no señaló un claro penalti de Mario a Bodipo y los puntos se mantuvieron en el alero durante ochenta minutos. Juan Rodríguez desperdició la mejor oportunidad de sentenciar, en un cabezazo a placer que terminó con la pelota fuera, junto a un poste. Licht tuvo la ocasión madrileña.

Y el Pato, por fin, protagonizó la acción polémica del encuentro, al salir al encuentro de Bodipo y toparse con el penalti en contra. Quiso demostrar que protegía el balón, pero en realidad frenaba la carrera del delantero. No engañó al colegiado el argentino. Sergio transformó la pena máxima en el tanto de la victoria. El deportivo revive antiguos laureles. Vuelve a ver Europa.