Banderas esteladas en el Camp Nou
Banderas esteladas en el Camp Nou - AFP
Fútbol

Fugas en las peñas del Barça

A la desvinculación de la peña de Elda, en desacuerdo con la posición política del club, le pueden seguir otras deserciones

BarcelonaActualizado:

La situación política y social en la que vive inmersa Cataluña y el posicionamiento del Barcelona en contra de la decisión del Gobierno español de aplicar el artículo 155 de la Constitución ha agitado severamente al barcelonismo militante que vive fuera de la comunidad presidida aún por Carles Puigdemont. Las peñas son un claro reflejo de la vida social del club y de la repercusión que la convulsa tesitura política provoca, hasta el punto que la Confederación Mundial, que aglutina el movimiento de las asociaciones de apoyo al Barça en todo el mundo, se ha visto obligada a posicionarse solicitando «una salida pactada» a la situación política que se esta viviendo.

La entidad que preside Antoni Guil aboga por «la pluralidad y la diversidad desde la defensa de la democracia y la libertad de opinión y pensamiento». Y recuerda que el club siempre ha defendido «la democracia, el respeto a los derechos fundamentales, el apoyo a la lengua y la cultura catalana y la plena convivencia» para mostrar su «rechazo más firme a cualquier tipo de violencia y la necesidad de encontrar una salida pactada a la situación política que estamos viviendo».

No obstante, ni siquiera el comunicado emitido por el organismo azulgrana ha evitado que el malestar envuelva la cotidianidad de las peñas culés de fuera de Cataluña, que no se han sentido representadas por el escrito. El catalanismo inicial vivido bajo el mandato de Joan Laporta ha implosionado con la decisión de la Generalitat de convocar un referéndum ilegal para determinar la independencia de Cataluña. El movimiento secesionista ha obligado al Barcelona a posicionarse. Los intentos de Bartomeu de mantenerse en tierra de nadie no han contentado a ninguno de los dos bandos. Considerado tibio por los independentistas, ha visto cómo los constitucionalistas le censuraban ante su férrea defensa al derecho a decidir, entendido mayoritariamente como una concesión a la posibilidad de que Cataluña lograra la escisión de España.

Las reacciones no se han hecho esperar y una de las más contundentes ha sido la de la Peña Barcelonista de Elda, que ha tomado la decisión de desvincularse del club azulgrana. Fundada en 1980 y presidida por José Navarro Peñaranda, esta agrupación alicantina decidió en una asamblea extraordinaria devolver los carnets de peñistas «por unanimidad». «Entendemos que cualquier directiva tiene que estar al margen y no posicionarse a favor de ningún partido político, sea independentista o no», explica Navarro, cuya queja está al margen ideologías.

Laporta provocó el malestar

El máximo responsable de la peña reconoce que el malestar ya viene de lejos. «No estamos de acuerdo con esta directiva ni en su momento lo estuvimos con la de Laporta. Ya hemos hecho protestas y como nada cambia y vemos que será difícil que cambie, hemos decidido dejar de ser peña oficial. Nos duele mucho porque tiene un valor sentimental enorme pero no nos sentimos representados por esta junta y es nuestra forma de protestar», explica el presidente de la peña de Elda, que tuvo un día denso en el que tuvo que ofrecer muchas explicaciones. La decisión de esta peña alicantina ha provocado un sinfín de reacciones. Muchos grupos de aficionados han mostrado su apoyo y meditan seguir el ejemplo que han dado, aunque es una cuestión que deberán aprobar en sucesivas reuniones. No obstante, otras se han mostrado contrarias y algunas de ellas han sido excesivamente beligerantes en las redes sociales, recriminándoles su decisión.

Navarro pone un claro ejemplo del dolor que le causa tomar esta decisión, refrendada por los 80 socios que forman la peña barcelonista que preside. «Dejar de llevar en mi cartera el carnet de peñista es como el sentimiento de un padre que tenga que echar a su hijo de casa pero el Barça debe ser apolítico. Tiene que ser catalán, español y universal», asegura el presidente de los azulgranas de Elda.

Socios que se dan de baja

Otros miembros de la peña, como el tesorero Paco Orgilés, añade: «No lo hemos hecho con ningún ánimo de enfadar a nadie, sino que nos han mezclado política y deporte y eso no nos gusta» y explica que «la diferencia entre ser peña oficial o no es que cada año nos mandaban un carnet oficial y descuentos en la tienda y mejoras si vas a ver un partido». Eso sí, deja claro que «seguiremos siendo del Barça toda la vida, no nos vamos a cambiar».

En otras peñas sí que piensan en cambiarse. El ejemplo está en la peña Aljaraque Nicolau Casaus, de Huelva, que está registrando un continuo goteo de bajas de sus socios. Lo explicaba su presidente, Juan Luis Leal Moreno a ABC. « Nos sentimos españoles y ofendidos con el posicionamiento del club. Los socios se van y a lo mejor hay que cerrar la peña. Muchos también son del Sevilla o del Betis y prefieren apoyar a esos equipos», asegura el rector andaluz. Y todos coinciden en un aspecto: «Bartomeu puede opinar lo que crea conveniente, pero el presidente del Barcelona no debe hacer ninguna declaración política».