La final de «ensueño» ya está en juego

IGNACIO TYLKO | ENV. ESP. BLOEMFONTEIN
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Quieren centrarse en la semifinal ante Estados Unidos, sobre todo por respeto al adversario y por guardar las formas, pero no pueden evitar referirse a Brasil. Las mentes de los españoles imaginan ya el Ellis Park de Johannesburgo, sede de la final, la tarde del 28 de junio. Lo mismo les ocurre a las estrellas de la «canarinha», con Kaká a la cabeza. Responden por educación una pregunta sobre Suráfrica, pero su imaginación se traslada a España. Es el duelo soñado, el único que realzaría una Copa Confederaciones hasta ahora descafeinada.

Tras disfrutar de una jornada de descanso, la selección volvió al tajo en Bloemfontein. Lo hizo todavía alucinada por el batacazo de Egipto y la desmembración de la peor Italia en décadas. La goleada ante los brasileños se produjo exactamente 39 años después de caer 4-1 en la final de México 1970. Curiosa coincidencia.

«Partimos como favoritos ante los norteamericanos, pero la última jornada ha demostrado que en el fútbol la lógica no existe. Y si existe, se rompe», advirtió el azulgrana Piqué, titular en los dos últimos partidos y en disputa con Albiol por un puesto en semifinales. Considera el catalán que en este mundillo lo más complicado es partir siempre con ventaja en las apuestas

Ganar por prestigio

¿La final? «No hay que fijarse en ella». Lo dice con la boca pequeña. A renglón seguido, confiesa, sin ambages, que ese partido le produce «morbo». «Ganar a Brasil te da más prestigio. Siempre es de las mejores del mundo y ante Italia impartió otra lección».

«Por lo menos yo, hace tiempo que sueño con una final así. Un gran partido, el que todos pensamos. Pero sería un error olvidarse de Estados Unidos». El debutante Pablo Hernández destacó que son las dos mejores selecciones del momento y que tan ansiada final haría justicia, pero matiza que no referirse a los estadounidenses puede resultar «irrespetuoso y peligroso». Respuestas e interpretaciones de manual.

Tras felicitarse por tumbar a los «azzurri», de los que desconfiaba porque en 2006 comenzaron mal y al final conquistaron el Mundial, Kaká también se centró en España. «Debemos pensar en Suráfrica, pero la final ante España es la esperada por todos, un partido espectacular».

Luis Fabiano, el delantero del Sevilla que ya suma tres goles e iguala a Torres y Villa en el «pichichi» del torneo, ve una final entre brasileños y españoles «por el gran nivel que atraviesan ambas selecciones». Llegado el momento cumbre, confía en que Del Bosque eche de menos a Iniesta, a su juicio el mejor jugador español. Destaca también a Villa pero por encima de todo el estilo. «Es un rival muy peligroso, con mucha calidad delante y jugadores impresionantes».

Si del Bosque recibió ayer la buena noticia de que Riera puede seguir activo porque no tiene ninguna fractura en su mano izquierda, dañada ante los surafricanos, Dunga, el seleccionador auriverde, supo que Juan, el central del Roma, es baja para el resto del torneo a causa de una lesión muscular.