Rosell, Neymar y Bartomeu, el día de la presentación de la estrella brasileña
Rosell, Neymar y Bartomeu, el día de la presentación de la estrella brasileña - EFE
Barcelona

El fichaje de Neymar, la historia de una trampa

Bartomeu reconoció al juez que el club pagó al padre del jugador para atarlo antes del plazo que permitía la FIFA

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El fichaje de Neymar provoca un nuevo quebradero de cabeza al Barcelona, que este jueves abre el año en San Mamés en la ida de los octavos de final de la Copa del Rey (21.15 h, Gol). Ayer se filtraron las declaraciones de Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, expresidente y presidente, ante el juez Pablo Ruz, realizadas en julio de 2014. Ambos dirigentes reconocen que el club negoció y realizó un «pago anticipado» al entorno de la estrella brasileña, cuando tenía contrato en vigor con el Santos, para «atar» al delantero y asegurarse su llegada al Camp Nou en el momento que quedara libre. Una maniobra prohibida y castigada por la FIFA.

[Así fluctuó el precio del fichaje de Neymar]

La reglamentación de la FIFA es muy clara y tajante en este sentido: un club solo puede ponerse en contacto con un jugador para intentar su fichaje cuando se encuentra en sus últimos seis meses de contrato. Una norma que, según la grabación de las declaraciones judiciales de Rosell y Bartomeu difundidas este miércoles por la cadena brasileña Globoesporte, el Barcelona se saltó para poder atar a Neymar, que acababa contrato con el Santos en 2014.

El expresidente Rosell y Bartomeu, su sucesor, reconocieron ante el juez que no solo negociaron con Neymar cuando tenía contrato en vigor con el Santos, sino que, además, le pagaron 10 millones en concepto de adelanto. Una cantidad que se abonó el 6 de diciembre de 2011, solo unos días antes de que el Barcelona se enfrentara precisamente al conjunto brasileño en la final del Mundial de Clubes de Japón.

«Un contrato de arras»

«Iniciamos una conversación con el padre de Neymar para que cuando finalizara su contrato con el Santos viniera al Barcelona. Ese contrato era para atar al jugador, para que en el momento en que quedara libre del Santos viniera al Barcelona», explicó Bartomeu en su declaración. «En el fondo es un contrato como de arras, casi un pago anticipado para asegurarnos de que cuando finalizara el contrato no se fuera a otro club», reiteró.

El astro, sin embargo, llegó finalmente al Barça en mayo de 2013 a raíz de un traspaso que ahora está siendo investigado por la Justicia en el llamado «Caso Neymar 2». Cabe recordar que el «Caso Neymar 1», al que pertenecen las citadas declaraciones ante el juez Ruz, está cerrado tras el acuerdo entre Barcelona, Fiscalía y Abogacía del Estado que implica el pago, por parte del club, de 5,5 millones de euros por dos delitos de fraude fiscal. Un pacto por el que Bartomeu y Rosell quedan exonerados.

Aunque el fichaje se oficializó en mayo de 2013, la operación, según las declaraciones de los propios dirigentes azulgranas, se cerró en diciembre del 2012, varios meses antes del plazo que permitía la FIFA .

La defensa del Barcelona en este caso se basa en que el precontrato entre Neymar y el club -el del adelanto de los 10 millones, de los 40 que cobró el padre de Neymar en total- fue un contrato civil de préstamo fuera de la legislación deportiva y, por tanto, fuera de la normativa FIFA. Además, la entidad azulgrana se agarra a que Luis Álvaro de Oliveira, entonces presidente del Santos, estaba al corriente y autorizó esa operación.

De Oliveira murió en 2016 y la actual directiva del Santos, que ha criticado con dureza la manera como se gestó ese traspaso, mantiene un litigio con el Barcelona por esa negociación. La declaración de Bartomeu ante el juez Ruz refuerza la tesis de los actuales dirigentes del club brasileño. «Se intenta siempre llevar todo con la máxima discreción para que no haya filtraciones, y en este caso menos, porque el jugador jugaba en el Santos y era importante que la afición no supiese que había firmado un preacuerdo con un club que no era el suyo», reconoció Bartomeu.