Los jugadores del Fuensport turolense, en el lugar del accidente
Los jugadores del Fuensport turolense, en el lugar del accidente - @copeteruel
Fútbol

El esperpéntico viaje del Fuensport

La expedición del club turolense, que atendía un accidente en la carretera, llegaba al campo diez minutos tarde y el árbitro no permitía calentar a los jugadores, que salían goleados

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La lamentable pelea entre un grupo de padres ocurrida el pasado fin de semana en Baleares durante un partido de infantiles ha puesto en el escaparate el problema de la violencia en las categorías inferiores del fútbol español. Unas divisiones alejadas de portadas mediáticas y en las que se viven situaciones tan reprochables como la vergonzoza tangana vista en el Alaró-Collerense, pero también experiencias esperpénticas como la que le tocó padecer al Fuensport, un equipo de la Regional Preferente de Aragón.

En su desplazamiento a Zaragoza para enfrentarse al Casetas, la expedición turolense fue testigo de un accidente de tráfico y no dudó ni un segundo en detenerse para socorrer a los afectados. Los jugadores fueron los primeros en auxiliar a las víctimas y permanecieron en el lugar hasta que la Guardia Civil hizo acto de presencia. El autobús llegó al estadio apenas diez minutos después de la hora fijada para el comienzo del duelo (11.30 horas) y los futbolistas no tuvieron tiempo para realizar el habitual calentamiento previo al inicio de los encuentros. Tras el susto en la carretera, el Fuensport sufrió una goleada (7-0) y mostró su indignación porque el trío arbitral se negó a retrasar unos minutos el choque. Pero en el deporte priman los valores y esta modesta entidad debe estar orgullosa de la actitud de su plantilla.

¿Por qué se negaron los árbitros a retrasar el inicio del partido después de que la expedición del Fuensport llegara tarde al Estadio San Miguel por un motivo másque justificado? Como es habitual en estas categorías, los colegiados dirigen varios partidos en un mismo fin de semana y este domingo, tres horas después de impartir justicia en Zaragoza en el Casetas-Fuensport, debían dar el pitido inicial al Teruel-Tamarite (16.30 horas), duelo de Tercera división que se jugaba en el estadio de Pinilla, a 170 kilómetros de la capital aragonesa. Un trayecto por carretera que se cubre en una hora y tres cuartos, por lo que el trío arbitral tenía el tiempo justo para el desplazamiento.

Una situación enrevesada que llevó a los árbitros a pedir, a través de mensajes telefónicos, que la expedición del Fuensport se cambiara en el autobús para ganar tiempo, petición que se rechazó desde el club, que sí accedió a adelantar las fichas a través de Whatsapp para poder ir rellenando el acta. A su llegada al estadio, los colegiados, que esgrimieron que si llegaban tarde a su partido de Tercera les sancionarían, apremiaron a los jugadores visitantes para que se cambiaran los antes posible, una presión que provocaba el enfado y la indignación del conjunto turolense.

Sin tiempo para calentar, el Fuensport saltó al terreno de juego y acabó perdiendo el partido por un abultado marcador (7-0), aunque el viaje de regreso a casa fue con la cabeza alta después de la ayuda prestada en un accidente en el que, por fortuna, no se registraron víctimas mortales.

El Comité Aragonés de Árbitros aplaudía este martes la colaboración prestada por la expedición del Fuensport a las personas accidentadas en la Autovía Mudéjar, en la zona limítrofe entre Teruel y Zaragoza, y aclaraba en un comunicado los motivos de la decisión del trío arbitral designado para el partido de liga ante el casetas.