DANIEL G. LÓPEZ  Sergio Agüero, a su llegada ayer a Barajas
DANIEL G. LÓPEZ Sergio Agüero, a su llegada ayer a Barajas

Desde el arrabal, llega el «Kun»

TEXTO NATASHA NIEBIESKIKWIATBUENOS AIRES. Ni el aluvión mediático que ya arrancó en Argentina con vistas al Mundial de Alemania solapó la atención que provocó el millonario pase del joven Sergio

NATASHA NIEBIESKIKWIAT. BUENOS AIRES.
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Ni el aluvión mediático que ya arrancó en Argentina con vistas al Mundial de Alemania solapó la atención que provocó el millonario pase del joven Sergio Agüero al Atlético. La primera razón, sin duda, es que se trata no sólo del valor más alto pagado por un jugador en la historia del Atlético. Los 22 millones iniciales que el Independiente recibirá por el chico, más los otros nueve millones que tiene asegurados ante otra futura venta, es también el pase más caro para el fútbol argentino. Supera los 20 millones que desembolsó el Barcelona por el traspaso de Saviola.

La venta del muchacho, que el viernes cumplió 18 años, se destinará a salvar a Independiente, un club muy popular en Argentina, pero cuyas cuentas están en una situación desastrosa, y en una convocatoria de acreedores.

Por eso, los directivos del club decidieron que el dineral que entrará por la venta del jugador, se dividirá en partes iguales para pagar a los acreedores (debe ocho millones), remodelar el estadio Libertadores de América y reorganizar un equipo mas competitivo alrededor de su nuevo entrenador, Jorge Burruchaga. Con la venta de Agüero, se planea comprar, por lo menos, a seis nuevos jugadores, según contó la semana pasada a la prensa Cristian Matera, secretario general de Independiente y uno de los hombres que, por este lado, negoció la venta al Atlético.

Descubierto por un periodista

El plan coincide con lo que pidieron los hinchas del club en una encuesta realizada la semana pasada por el diario deportivo «Olé». ¿Y Agüero? Por empezar, en Argentina se lo compara con el Diego Armando Maradona de sus comienzos.

De origen muy humilde, fue descubierto por un periodista cuando jugaba en los descampados de la villa (en el argot del país, una barriada muy pobre) Los Eucaliptos de la ciudad bonaerense de Quilmes. Por si ello fuera poco, al igual que Maradona, se le abrieron las vertiginosas puertas del éxito siendo prácticamente un adolescente. Ha sido el futbolista más joven en debutar en la primera división argentina. Lo hizo en 2003, con sólo 15 años, un mes y tres días.

Su lanzamiento al estrellato se ha consolidado con la convocatoria permanente a todas las selecciones argentinas de diversas categorías. Ganó el Mundial sub 20 de Holanda, formando una terrorífica pareja con el azulgrana Messi. Y su nombre ha sonado con fuerza para la lista de Pékerman para el Mundial de Alemania, aunque finalmente no ingresó.

Potente y muy hábil con el balón en los pies, segundo delantero de los que enamoran a primera vista por su facilidad para fabricar juego y ocasiones, a Agüero se le conoce en Argentina como «El Kun», sobrenombre inspirado en unos dibujos animados japoneses.

Sergio Agüero nació en el barrio porteño de Flores y fue criado en la localidad de González Catán, una de las zonas más pobres de la provincia de Buenos Aires. El viernes festejó su mayoría de edad y también su salida a España. Su vida y, sobre todo, su economía, ha cambiado radicalmente.

Para la fiesta, en un local de baile de las afueras de Buenos Aires, viajaron hasta sus abuelos, tíos y primos desde la norteña provincia de Tucumán. Una reunión de gustos sencillos, según trascendió, y en la que se bailó cumbia y nada más. Agüero cerró las puertas a la prensa,y, por el contrario, se refugió en su círculo íntimo de amigos, padres y seis hermanos.

Su salida de Argentina se produce justo cuando aquí empezaba a causar furor entre sus seguidores. Ya se habla en la liga suramericana de la «Agüeromanía»: la de decenas de hinchas de fútbol, la mayoría adolescentes, que todas las mañanas lo iban a vitorear y esperar a su entrenamiento, en Villa Domínico. Un autógrafo en cualquier papel, una foto, una bandera y también un operativo de márketing por el que ya cotizan muy bien las camisetas rojas o azules con el 10 de Agüero en la espalda.

Por ahora, la recaudación de sus camisetas ha ido a parar a una campaña de Unicef, destinada a un proyecto educativo para niños argentinos con carencias.