Valerón intenta irse del pegajoso marcaje de N´Diaye Cabanas

Deportivo, pase sin excesivas luces

LA CORUÑA. Gonzalo Soto
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La permisividad arbitral con los continuos palos que dieron, la suerte, atrás y delante, y cierta falta de puntería de los delanteros deportivistas, permitieron al Lille irse con un empate en un partido en el que el equipo de Javier Irureta hizo todo el gasto del encuentro.

Los franceses se pegaron como lapas a las figuras locales (D´Amico sobre Valerón y Fahmi sobre Diego Tristán) para cortar la conexión entre los dos jugadores más creativos del Deportivo. Pero apenas pudo con ellos en la primera parte. El equipo español abrió el juego por las bandas y Víctor y Amavisca entraron mucho por los costados para obligar al Lille a defenderse aún más de lo que estaba haciendo.

Después de dos ocasiones de Tristán (minuto cuatro) y Capdevila (nueve), marcó Diego Tristán en un penalti de Delpierre bien buscado por el delantero español. Lo ejecutó el propio Tristán, pero en siete minutos empataba el Lille en una de las pocas jugadas de ataque que acabó con un balón en el brazo que estiró innecesariamente Héctor. Era un penalti que no se hubiera pitado de no haber existido el anterior, pero el colegiado eslovaco recordó el de Tristán y lo pitó. Cheyrou empató y el partido entró en un vía única hacia el área del Lille.

EXCESIVA DUREZA

Todo fue del Deportivo, que controló el medio campo si bien muy presionado por el equipo francés, que no dudó en sembrar el medio campo de minas azotando las piernas deportivistas con toda clase de patadas y empujones ante la permisividad del colegiado, que enseñó muy pocas tarjetas a los galos.

A pesar de la firmeza y dureza defensiva del Lille, la fantasía y creatividad de Valerón por un lado y de Tristán por otro, cuando no ambos combinados, crearon cinco o seis ocasiones de gol que no acabaron en la red francesa por el buen hacer de Wimbée, que atajó dos o tres buenos balones cuando los delanteros españoles se plantaron solo ante él.

De los franceses se supo muy poco ya en ataque. Una jugada aislada de Bassir, que disparó al lateral de la red ya casi sin ángulo y poco más pues el Deportivo, en su constante ofensiva, apenas le dejó respirar.

La segunda parte vio a un Deportivo más insistente que nunca, con un ritmo tremendo que intentaba cortar el Lille con continuas faltas. Pero las ocasiones siguieron siendo locales. Otra vez Wimbée sacó otro balón a Víctor que ya era gol, pero nada, el Deportivo no acertaba a rematar.

Tanto fallo ante el gol acabó por desgastar al conjunto local, que se tomó un respiro sin que por ello el Lille saliese de su encierro. Eso sí, vivió con algo más de tranquilidad sin tantos agobios en defensa. Incluso, tuvo una ocasión de Bassir, la mejor del Lille, en un tiro cruzado que salió fuera por poco.

Irureta decidió recurrir a Djalminha para resolver el crucigrama ante unos franceses que cada vez se mostraban más osados. Mientras se acercaba el Lille, el Deportivo mostraba demasiada ansia y muy pocas luces, con precipitaciones en ataque y dejando excesivas lagunas a sus espaldas. Al final, y sabiendo que el Manchester ganaba y el empate le clasificaba, el Deportivo se dejó ir tranquilo en busca del pase final.