Benzema celebra el gol que anotó la pasada jornada ante el Levante - EFE
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Benzema pide el «nueve»

Mourinho suscita la competitividad ideal. Adebayor pone las pilas a Karim. El francés se ha ganado la titularidad

TOMÁS GÓNZÁLEZ - MARTÍN
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El futbolista más querido por Florentino Pérez puede decir con orgullo que ha roto dos gafes del Real Madrid en dos años. Karim Benzema marcó el tanto del primer empate madridista en Lyon y provocó la explosión de su presidente en un palco donde siempre se habían visto derrotas blancas. Y el año pasado remató un golazo en Riazor que confirmó la primera victoria en La Coruña al cabo de 19 años. Aquel día, el francés definió un inolvidable pase de tacón de Guti. Hoy, Karim espera comenzar en el once inicial. Considera que se ha ganado la primacía después de marcar ante el Levante y el Olympique.

Mourinho afirma que los dos, el togolés y el galo, son titulares que salen en el mejor momento estratégico para aprovechar las virtudes de cada uno. Es cierto. Pero Benzema opina que se merece el «nueve» de salida. Ambos concuerdan en una verdad: el entrenador ha conseguido la competitividad perfecta para ocupar con éxito la plaza más deseada del mundo.

Roures y el trato arbitral

El francés suma trece goles en 34 partidos: tres tantos en Liga, cinco en Copa de Europa y cinco en Copa del Rey. El africano lleva dos dianas en cinco encuentros, una diana en la Liga y otra en la Copa. Con ellos, el Madrid vence aunque Cristiano no acierte. Esa es la diferencia cualitativa del aspirante a los tres títulos, que hoy afronta otra final liguera, en Riazor. Cristiano, tocado, jugará. Lass debe ser el relevo del lesionado Khedira. Y Mourinho medita dar descanso a Ramos en beneficio de Marcelo.

El portugués atacó ayer por dos flancos, el arbitral y el televisivo. Criticó a los colegiados por la diferencia de trato con el Real Madrid: «A nosotros es muy fácil expulsarnos a Casillas y sacarnos tarjeta amarilla por nada. A otros equipos no les expulsan por acciones como la de Iker».

Enseñada su tarjeta roja, encendió el televisor azulgrana. Acusó sin citarle a Jaume Roures, dueño de los derechos televisivos y barcelonista de corazón, por los horarios que le coloca al Madrid, por detrás del líder. «Los que tienen el poder se ríen de mí. Otros —el Barça— tienen la vida más fácil. Parece que escogen cuando y a que hora quieren jugar. Son privilegios que nosotros no tenemos». Su privilegio deportivo son Adebayor y Karim. Se alimentan mutuamente.