«Ayer mismo recibí una amenaza de muerte de un fan del Chelsea»
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OVREBO

«Ayer mismo recibí una amenaza de muerte de un fan del Chelsea»

El árbitro noruego del polémico Chelsea-Barça de 2009, zanjado por un gol de Iniesta en el descuento, padece desde hace tres años la sed de venganza por aquella eliminatoria

corresponsal en londres Actualizado:

Roberto di Matteo, entrenador provisional del Chelsea tras la salida de Villas-Boas, lleva dos días negándolo por activa y por pasiva. Pero el encuentro entre el Barcelona y el club londinense se vive por los «blues» como una oportunidad de revancha por el «robo» –dicen– de la eliminatoria de 2009, zanjada en tiempo de descuento en Stamford Bridge por un gol de Iniesta. Antes, el equipo inglés reclamó hasta cuatro penaltis al árbitro noruego que ofició el encuentro. Sin éxito. La tangana final fue monumental. Y dos jugadores del Chelsea –Drogba y Bosingwa– fueron sancionados con varios partidos de expulsión.

Lo que ocurra esta noche será comparado, inevitablemente, con aquella eliminatoria, momento de fricción en una estadística por lo demás pacificada que atribuye tres victorias a cada equipo y cuatro empates en sus diez últimos choques. Fuera de los límites de la competitividad deportiva, Tom Henning Ovrebo, el colegiado noruego de entonces, no ha dejado de sufrir la maldición de 2009. «Ayer mismo recibí un email de un fan del Chelsea diciendo que quería matarme a mi y a toda mi familia», explicaba ayer al diario The Times». El correo decía así: «El 18 de abril voy a ir y asesinaros a ti y a tu familia».

«A veces me pregunto cómo será la gente que me envía amenazas de muerte»

«Sigo recibiendo amenazas de muerte, pero van directas a la papelera. No me las tomo en serio, aunque a veces me pregunto cómo será la gente que las envía», explica Ovrebo desde una ciudad, Oslo, que juzga estos días a un «lobo solitario» extremista que asesinó a 77 personas el verano pasado.

La UEFA tuvo que sacar de Londres a su árbitro disfrazado y en volandas desde el aeropuerto de Heathrow. Ahora, reconoce que cometió errores de arbitraje en aquella semifinal. «Todo aquel que conozca las reglas del juego sabe que debería haber hecho las cosas de otra forma, pero así es la vida un árbitro», explica al enviado especial del diario londinense. «En cierta manera, me sentí satisfecho de cómo todos mantuvimos la calma en una situación muy tensa... no hubo muertos», asegura, mirando para atrás.

Ovrebo y Drogba se reconciliaron hace ya tiempo en un acto de la UEFA, y el colegiado se dedica a su segunda carrera, la psicología. Y como tal, utiliza aquella eliminatoria para enseñar al equipo olímpico noruego cómo mantener la calma en situaciones de tensión de cara a los Juegos de Londres de este verano.