Ángel María Villar, solo dos rivales para derrocarle en casi 30 años

El pasado 22 de mayo, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol fue nuevamente reelegido tras las sospechas de «pucherazo»

MADRIDActualizado:

El pasado 22 de mayo, el presidente eterno de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, fue nuevamente reelegido para su cargo. Ni dos meses después, ha sido detenido junto a su hijo, en el marco de una operación anticorrupción, en el que se les investiga por administración desleal, apropiación indebida, corrupción entre particulares y falsedad documental, todo ello en relación con la organización de partidos internacionales.

En esta pieza vamos a recordar las ocho elecciones anteriores a las que se presentó Villar, en las que fue encadenando mandatos. De facto, solo en dos de ellas tuvo oposición. En las anteriormente relatadas contó con 112 votos a favor entre los 139 asambleístas, que no tenían más donde elegir. Así, Ángel Villar era reelegido presidente de la Real Federación Española de Fútbol hasta 2020.

«Hemos ganado con toda limpieza. Esta victoria es legítima», dijo tras lograr revalidar su puesto, rechazando de esta manera las sospechas de «pucherazo» que planearon sobre su triunfo. Su contrincante en aquellos comicios, Jorge Pérez, impugnó la votación porque aseguró que hay casi mil votos, un 20% del total, en paradero desconocido y que, sin embargo, se recontaron dos cajas con sufragios llegados a la Federación fuera de plazo. No fue rival en el sentido literal porque decidió no presentar los avales.

La carrera de Villar como presidente de la RFEF se inició el 30 de julio de 1988, hace un poco menos de 29 años, cuando el ya entonces exfutbolística contaba con 38 años. En aquella ocasión venció por un estrecho margen de 34 votos a su rival Eduardo Herrera. Sustituía para el cargo a José Luis Roca.

El 27 de noviembre de 2004 sería la otra ocasión en la que compitió por un rival para la reelección. Venció a Gerardo González por solo 20 votos de diferencia. En aquella ocasión, el vasco fue reelegido presidente en medio de una división clara del fútbol español. Villar logró ganar aquellos comicios con el apoyo del fútbol modesto y los árbitros, mientras que los equipos y jugadores de las división de oro y plata del fútbol español se decantaron por su rival. Hay que recordar también que para aquellas elecciones había un tercer candidato, Sebastián Losada, que no recibió ningún voto.

La intrahistoria alrededor de esas elecciones de la fractura, tan destacadas porque se medía a un rival con fuerza, es la siguiente. Los clubes de Primera y Segunda habían acordado votar a González una semana antes. Pero, en el último momento, Joan Laporta, el presidente del Barcelona de entonces, traicionó el acuerdo, así como Fernando Lamikiz, el del Athletic, y los de los segundas Éibar y Tenerife, entre otros. Hubo hasta reproches de algunos presidentes hacia los «tránsfugas».

Villar fue reelegido sin rivales en 1992, 1996, 2000, 2008 y 2012.