Valdés debutó con el Barcelona en 2002 frente al Atlético de Madrid
Valdés debutó con el Barcelona en 2002 frente al Atlético de Madrid - ignacio gil
fútbol

Van Gaal-Valdés, historia de un amor imposible

El técnico holandés tuvo el primer enfrentamiento con el portero en 2002, cuando decidió que jugase con el Barcelona B

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La guerra abierta entre Víctor Valdés y Louis Van Gaal no ha comenzado este jueves, sino que el inicio de su enfrentamiento se remonta al año 2002, cuando ambos coincidieron en el Barcelona. Las acusaciones del técnico holandés en las que asegura que el guardameta español se negó a jugar con el equipo Sub 21 de los «diablos rojos» y en las que le cerraba las puertas del Manchester United por no compartir su «filosofía» de juego, son el último epidosio de una relación marcada por los enfrentamientos.

Todo comenzó con el regreso al Camp Nou de Van Gaal, en el verano de 2002. El entrenador comenzó apostando por Valdés en la portería, en detrimento de Bonano y Enke, y le hizo debutar con el primer equipo el 14 de agosto, en un encuentro de previa de la Champions League ante el Legia de Varsovia y, posteriormente, le dio la titularidad en Liga ante el Atlético de Madrid. Sin embargo, poco después cambió de opinión y decidió que el meta de Hospitalet de Llobregat volviese al filial para jugar con el Barcelona B y, de este modo, continuara en activo y teniendo minutos. Una filosofía que ya se había seguido con miembros de la casa de la talla de Guardiola, Xavi o Puyol.

Sin embargo, esta decisión no fue aceptada por Valdés, quien a sus 20 años desafió a Van Gaal y se negó a jugar en Segunda división B. El portero optó por no presentarse en el Miniestadi y, sin dar ninguna explicación al respecto, no acudió al entrenamiento del segundo equipo. Se quedó en su casa y no contestó a las llamadas de teléfono que recibió para saber qué le ocurría y el porqué de su ausencia.

El jugador tuvo finalmente que dar marcha atrás, disculparse públicamente y someterse de nuevo a la disciplina del club azulgrana. Además, el Barcelona le sancionó con una multa económica de 12.000 euros. Van Gaal llegó a pedir su expulsión del equipo, pero la intervención del entonces presidente Joan Gaspart evitó la salida del portero. La «pataleta» sí le costó a Valdés que el entrenador dejase de contar con él para el primer equipo, donde no volvió a jugar hasta abril de 2003, ya sin el holandés en el banquillo y con Radomir Antic al mando de conjunto culé.