Mateu Lahoz, durante un partido
Mateu Lahoz, durante un partido - AFP
Liga BBVA

Mateu Lahoz: «Admiro a todos los futbolistas, me hubiera gustado serlo»

«Sé que me voy a equivocar, pero intento que sea lo menos posible», explica el árbitro internacional

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El árbitro internacional Antonio Mateu Lahoz ha afirmado que dejarían de ser «independientes» si los colegiados dependieran directamente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) en lugar del Comité Técnico de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y declaró que el fútbol «es un deporte de contacto», en alusión a su fama de apenas cortar el juego señalando faltas.

«Imposible depender de la Liga porque dejaríamos de ser independientes. Seguro que si cambia el sistema acabaríamos siendo independientes. Es importante que los árbitros sean independientes. Soy un privilegiado porque somos muy pocos los que ascendemos. Solo somos 20, por lo que es más fácil que haya más árbitros descontentos, más fácil criticar que construir», dijo en la clausura de la jornada inaugural del LII Congreso de la Asociación Española de la Prensa Deportiva (AEPD), que se celebró este martes 3 y miércoles 4 en La Nucía (Alicante).

En su ponencia 'De profesión, árbitro', Mateu Lahoz, que estuvo acompañado por su asistente Pau Cebrián, afirmó que el fútbol te exige «tanto» que, para él, es «imposible conciliar» el trabajo de profesor y el arbitraje.

«Yo elegí el fútbol y la familia. Me hubiera gustado ser un futbolista, pero no soy un futbolista frustrado. Yo quería jugar en Segunda B. Pero como árbitro no te planteas llegar a la élite. He sido un privilegiado», aseguró el colegiado valenciano, que se confesó «muy del Castellón y del Valencia» de joven.

A su juicio, la imagen que proyecta el árbitro español, al que puntuó con una nota de 8 sobre 10, es de «deportistas» y aseguró que la crítica y el error le hace crecer. «¿Por qué no vais a criticar que nos hemos equivocado en un penalti? Eso nos hace crecer. Yo no soy distinto cuando me visto de corto. Mi vida es diálogo, intento ser como soy», señaló lamentando que en Inglaterra hay un «mayor respeto» hacia los árbitros, aunque en Reino Unido «nadie quiere serlo».

Respecto al uso de la tecnología, dijo que «cualquier ayuda es buena», caso de los comunicadores, los dos árbitros de fondo de la UEFA y el juez de línea de gol o la tecnología para acabar con los goles 'fantasma' de la FIFA. «Siempre va a ser productivo», subrayó, aunque ve aún «muy difícil» aplicar con éxito el 'Goal Control'.

Aseguró que el nivel del arbitraje español en la actualidad «es muy bueno». «Si no te dedicas las 24 horas al día no puedes ser árbitro. En mi cabeza no existen clubes pequeños y grandes. Respeto y admiro a todos los futbolistas porque a mi me hubiera gustado ser uno de ellos. No miro los uniformes ni como se llaman los jugadores. Trato a todo el mundo por igual», subrayó.

Otro de los aspectos que destacó fue la información que recopilan antes de afrontar un partido. «Para mi es importante saber cómo ha pasado (por ejemplo) la semana Messi, por si me habla de una forma. O si un jugador ha perdido a un familiar o ha sido padre hace unos días», desveló el valenciano.

Sobre ese cliché de ser un árbitro que trata de que el juego apenas se interrumpa, reiteró que no le «sale» pitar esas faltas de control de partido. «El fútbol es un deporte de contacto y ese contacto es legal. Mi objetivo es intentar errar lo menos posible, saber por qué yerro y por qué acierto», aseguró Lahoz, que disfrutó más con el gol de Fernando Torres que hizo, por vez primera, campeona de Europa a España que con su ascenso como árbitro a la Liga BBVA.

En el tema de la corrupción, manifestó que el arbitraje, como otros gremios, no es ajena a ella, tal y como se ha demostrado «en cuatro o cinco países» de Europa. «No pongo la mano en el fuego porque ya se sabe de árbitros que se han comprado en otros países. Yo nunca he visto cosas que no me gustan. Que haya visto yo, imposible. Es algo que va a existir como en todas las profesiones», señaló.