Andreas Brehme, con la Copa del Mundo conquistada en 1990
ALEMANIA

Andreas Brehme, de campeón del mundo a limpiar inodoros

El autor del tanto que dio el triunfo a Alemania en el Mundial de 1990 se encuentra arruinado y a punto de perder su casa

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Marcar un gol en la final de un Mundial es el sueño de todo futbolista profesional, pero solo unos pocos elegidos lo pueden ver cumplido. Nombres que quedan enmarcados en la historia del fútbol con letras de oro y más aún cuando supone el tanto de la victoria que guía a una selección a levantar la Copa del Mundo. Es el caso del alemán Andreas Brehme, que en 1990 acababa con las esperanzas argentinas y elevaba al combinado germano a la gloria. Veinticuatro años después de su inolvidable diana, firmada tras un polémico penalti, aquel rubio lateral malvive arruinado por las deudas.

Brehme, que supo reconocer que aquella pena máxima señalada por el mexicano Edgardo Codesal no era tal, tampoco ha tenido problemas para declarar que, a sus 53 años, se encuentra en el peor momento de su vida. Sin un empleo estable desde hace ocho años, cuando en 2006 cuando formó parte del cuerpo técnico del Stuttgart, está en la ruina y a punto de perder su casa por una deuda de 200.000 euros.

Con tres mundiales en la hoja de servicios con su selección (1986, 1990 y 1994), Brehme colgaba las botas en 1998, con 38 años, para seguir ligado al mundo del fútbol. Su carrera como entrenador no prosperó. La suerte comenzaba a darle la espalda. Según el periódico alemán Deutsche Welle, ahora tiene que responder ante un juzgado de Múnich por viejas y cuantiosas deudas acumuladas que no ha cancelado. Se habla de «una cifra cercana a los 200.000 euros», correspondientes a un préstamo pedido por el exjugador del Bayern e Inter. En La Romareda también defendió la camiseta del Real Zaragoza. Se enfrenta a la posibilidad de perder su vivienda, ya hipotecada desde hace varios años por otros 400.000 euros.

Beckenbauer pide ayuda

Ante el dramático momento que vive aquel potente defensa que dirigiera en el Mundial de 1990, Franz Beckenbauer, técnico de aquella selección, ha reclamado públicamente ayuda para el hombre que llevó a Alemania a tocar el cielo. Llamada de auxilio que ha tenido rápida respuesta en Oliver Straube, otro exfutbolista no tan reconocible aunque pisara cuatro temporadas los campos de la Bundesliga.

Straube le ha ofrecido trabajo en su empresa, dedicada a la limpieza de canalizaciones, sanitarios e inodoros, para ganarse la vida. «Estamos dispuestos a emplear a Andreas Brehme como ayudante en nuestra firma. Allí se enterará lo que es trabajar de verdad haciendo el aseo de los sanitarios e inodoros. Eso le servirá para enterarse de cómo es la vida y mejorar su imagen. Eso sí es ayudar a Brehme», manifestaba el exfutbolista.