El Córdoba-Español resultó un choque trabado - VALERIO MERINO
LIGA BBVA

Más tarjetas que fútbol en el Córdoba-Español

Los de Ferrer siguen sin ganar en su regreso a Primera; el Español, muy conservador, cometió casi treinta faltas (0-0)

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El Arcángel sufrió un triste empate sin goles en el partido que cerró la quinta jornada de la Liga. El Córdoba puso más empeño, pero volvió a demostrar una falta de fluidez ofensiva alarmante. Muy tranquilo vivió en todo momento el Español, mucho menos alegre en ataque que en sus últimos dos encuentros en casa. Los blanquiazules atendieron sobre todo en la contención y a cambio, después de cometer casi treinta faltas, vieron nada menos que seis tarjetas amarillas.

Ambos equipos plantearon un partido más competido que lucido. Hubo más amonestaciones que ocasiones de gol. El Córdoba, todavía muy tierno en su regreso a la élite, avisó en la primera parte con dos tímidos remates lejanos. Uno de Ekeng, un mediocentro prometedor pero desordenado, que se marchó por encima de Casilla y otro de Ghilas, de vaselina. El Español, poco preciso, solo inquietó a balón parado. Víctor Sánchez, de falta, provocó la primera intervención de Juan Carlos pasada la media hora.

Ya en la segunda parte, los de Ferrer, más necesitados en la clasificación, sumaron esfuerzos en ataque. Sin embargo, la intención no pasó a mayores y solo Fede Cartabia, el más destacado del Córdoba, logró probar al portero rival en dos ocasiones, primero tras jugada personal y luego de tiro libre. Mientras, los de Sergio González mantuvieron su cara más conservadora, contentos con un empate que Pantic, de cabeza, a punto estuvo de romper. Su remate besó la red, pero el línea anuló el tanto por fuera de juego.

Celebró aliviada la hinchada local, pero la decisión arbitral fue correcta, ya que el serbio partió hacia el gol ligeramente más avanzado. A la vez, los pericos respiraron al ver que el gol no subía al marcador. En los compases finales, con el Córdoba sin oxígeno ni ideas, Colotto enganchó un disparo dentro del área tras una acción de estrategia. Juan Carlos detuvo en dos tiempos pese al mar de piernas que le dificultaban la visión. Probablemente, El Arcángel vivió el partido más aburrido de lo que llevamos de competición.