Íker Casillas levanta la segunda Supercopa de Europa del Real Madrid - reuters
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Cristiano hace al Real Madrid supercampeón

El portugués, con un doblete, lidera al equipo blanco para conseguir su primer título de la temporada ante el Sevilla

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Cristiano Ronaldo se vistió de héroe para darle al Real Madrid su primer título de la temporada. Un doblete del portugués, que demostró estar en mucho mejor forma que cuando acabó la pasada, bastó para superar a un Sevilla irregular, demasiado físico y perdido sin balón, para ganar la Supercopa de Europa en Cardiff.

Era un partido trampa. De esos que solo cuentan si se gana y que queda en el olvido de una pretemporada difusa si el resultado es negativo. Pero en el fondo era más que eso. El Real Madridse jugaba a una carta el pleno de títulos –ese sueño que tienen en mente los merengues–. Y cayó de cara.

Hay cosas que no hace falta ni probar. Las pretemporadas están para eso, pero la conexión de Cristiano Ronaldo con sus compañeros está más que ensayada. Y el Sevilla la sufrió. Unai Emery ya advirtió en la previa del peligro del portugués y señaló claramente a un jugador. Gareth Bale jugaba en su casa, en su tierra natal, y quería convertirse en protagonista. Y lo hizo a su manera, manteniéndose en un segundo nivel, para que Cristiano liderara al equipo.

Del galés fue la primera asistencia. Una simple conversación arregla muchos problemas y el Madrid los estaba teniendo en los minutos iniciales. La zaga sevillista tenía ahogado a Cristiano en la banda izquierda y se intercambió con el británico. Y a la primera que tocó en su zona preferida, puso el balón en el área para que el portugués hiciese el primero. Un ligero toque para batir a Beto y calmar los nervios.

Tras una mala pretemporada, el conjunto de Ancelotti se jugaba algo más que un título. El Sevilla, prácticamente la temporada, y empezó como se esperaba. Aguantando atrás, atentos a las marcas, presionando el juego blanco, pero desde lejos, con alguna tímida arrancada buscando la portería de Casillas. Las pocas veces que llegaron era para forzar el fallo del de Móstoles más que para buscar el gol. Sobre todo en los córners, donde el discutido portero blanco se mostró siempre impreciso. Hoy no. Las finales son su terreno y lleva 14 años sin perder una.

Los fichajes funcionan

El ímpetu hispalense se frenó con el gol de Cristiano. El disparo fue una losa demasiado pesada para los hombres de Emery, que se vinieron abajo con el marcador en contra. Bacca estaba demasiado perdido en el ataque y Aleix Vidal, totalmente desaparecido. Algo funcionaba mal en los andaluces si los mejores eran Fazio y Beto, mientras los fichajes se perdían por el campo.

Algo mejor funcionaron los del conjunto blanco. Kroos y James llevan entrenando con sus compañeros siete días que parecen setenta. El alemán tomó el mando del equipo en el centro del campo tras la ausencia de Xabi Alonso y el colombiano, apareciendo por momentos, cerca estuvo de estrenarse como goleador. Se encontró con un gran Beto bajo palos, el mismo que no pudo hacer nada ante Cristiano.

Era el día del portugués. Siempre se le criticó que no apareciese en los partidos grandes y en Cardiff, como ante el Barcelona en su primer título de blanco, se vistió de héroe. Ha empezado fuerte la temporada, mucho mejor que cuando terminó la pasada. Está a tope y lo demostró cuando Benzema encontró la conexión con él. Como en la primera mitad, cuando Bale le dio el balón, el luso solo pensó en la portería. Al primer toque, con un disparo cruzado ante el que no pudo hacer nada Beto. El segundo tanto para matar el partido, para hacer al Madrid supercampeón.