Víctor Valdés - efe
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Víctor Valdés no se acuerda de Rosell ni de Laporta en su despedida

El guardameta del Barça se acuerda de todos sus entrenadores en su carta de despedida pero no de sus presidentes

xavi hernández
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Víctor Valdés, lesionado gravemente en la rodilla desde finales de marzo, no se ha despedido del Barcelona como muchos esperaban, sino a través de una carta en la que ha tenido cariñosas palabras para todos menos para los presidentes del club.

A diferencia de Carles Puyol, quien sí que recibirá un acto de homenaje este jueves y podría incluso levantar la Liga el sábado si el Barça le gana al Atlético de Madrid, el portero no protagonizará un adiós multitudinario; a sus 32 años no renovará su contrato con el club donde siempre ha jugado (nada menos que diecinueve temporadas) y se irá sin hacer ruido en busca de otra aventura, de «otras culturas, de otro fútbol», como él mismo aseguró. Salvo sorpresa, no se irá muy lejos y fichará por el Mónaco, donde se reencontrará con Éric Abidal.

Según informó la Cadena SER, Valdés declinó hace pocos días la propuesta del club de celebrar un acto institucional con la plantilla, la directiva y ex compañeros para despedir públicamente su etapa en el Barcelona. El arquero consideró más oportuno decir adiós en privado, en el vestuario de Sant Joan Despí, donde compareció el lunes para dedicar unas palabras de agradecimiento a los jugadores y animarles también con vistas al partido que definirá la Liga este sábado, una cita que en principio se perderá al encontrarse en Augsburgo (Alemania) recuperándose de su lesión con el equipo del doctor Boenisch. Esta mañana, se ha despedido públicamente a su manera, con una carta

Por lo tanto, el Camp Nou no tendrá la oportunidad de despedirse de Valdés, cuya última presencia en el césped fue sobre una camilla, en la primera parte del Barça-Celta de Vigo que se disputó el pasado 26 de marzo. De carácter fuerte, nunca ha sido uno de los más aclamados por el público azulgrana, pero su ausencia en el partido más importante del año –aunque no pueda jugarlo– sin duda no ayudará a matizar su imagen de tipo peculiar. Así, quedará siempre como el portero de la generación más brillante del Barcelona y a la vez como un mito al que no le importa ser antipático.

CARTA ÍNTEGRA DE DESPEDIDA DE VALDÉS

«Llega el momento de decir adiós, de despedirme de todos vosotros. Por desgracia, no he podido despedirme jugando al fútbol como me hubiese gustado, pero así es la vida a veces y este año ha sido cruel conmigo en ese sentido. He tenido tiempo para repasar de dónde vengo y en qué me he convertido. Solo aparece en mis pensamientos nostalgia hacia las personas que me han ayudado a llegar hasta aquí. A ellos quiero dedicarles esta carta.

A Oriol Tort, a José Antonio Pozanco, a Juan Manuel Asensi, a Ursicinio López, a Albert Benaiges, a Antonio Olmo, a Juan Carlos Pérez Rojo, a Pep Segura, a Quique Costas, a Joan Vilà, a Jordi Castel .... Los maestros deportivos que hicieron de mí, el deportista que siempre soñé ser. Personas que consiguieron formar un niño de diez años en un portero que defendiera la portería del Camp Nou, diez años después. ¡Gracias a todos!

Gracias a Louis Van Gaal, por demostrar tener el valor necesario para apostar por el talento que solo sus ojos saben ver. Él inició la construcción de un Barça histórico, del que he tenido el privilegio de formar parte. Gracias de corazón.

Gracias a Frank Rijkaard, por darme la confianza necesaria y permitirme alcanzar la gloria, tocando la Copa de Europa en París con mis propias manos. Allí donde estés, te repito, mi vida estará siempre en deuda contigo, Míster.

Gràcies Pep, por haberme abierto la puerta para jugar a un juego que desconocía, por haber sido mi guía durante el camino que uno debe seguir buscando el éxito, y lo encontramos juntos, ¿verdad? Sempre ens quedarà això Míster, i creu-me, serà etern!

Gràcies Tito! Allí donde estés, te doy las gracias por habernos enseñado no solo el camino para seguir ganando como equipo, sino también la fuerza y el carácter necesarios para afrontar la vida.

Gracias a todos aquellos compañeros con los que he tenido el placer de compartir el trabajo que supone llevar ese escudo en el pecho día tras día, por haberme hecho sentir importante dentro de este grupo que hemos formado durante todos estos años. Porque todo se reduce a ello, somos nosotros, aquí y ahora. ¡Gracias Señores!

Y por supuesto no quiero olvidarme de las personas más importantes para mí, de estos doce años como profesional vistiendo esta camiseta, mis fieles seguidores. Aquellas personas que pasara lo que pasara, estabais ahí siempre para darme el aliento que un luchador necesita en todo momento, estabais ahí orgullosos de verme en cada celebración, apoyando en cada partido, enviando esa energía positiva que nunca deje de notar, la que me llevó en volandas durante todo este tiempo, porque sin eso, yo no hubiese sido capaz de hacerlo solo.

Gracias, gracias y mil veces gracias. Y os pido por favor que no dejéis de apoyarme. Per sempre, FORÇA BARÇA!»