Cuando el Borussia Dortmund rozó la bancarrota
El actual «Signal Iduna Park» no siempre perteneció al club bávaro - efe
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Cuando el Borussia Dortmund rozó la bancarrota

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Hay historias que por más sentimiento trates de plasmar al contarlas nunca transmitirán la realidad de aquellos que las han padecido, luchado y finalmente superado. La felicidad de quienes hoy tocan el cielo con los dedos seguro que guardará un rinconcito para recordar que hubo una época donde su club del alma afrontó un partido mucho más importante que el jugado la pasada noche. En aquella contienda los jugadores no participaban y los goles no importaban, de hecho, ni siquiera había una pelota de por medio. O quizás si… una pelota por la supervivencia colocada con crueldad en el tejado de unos aficionados que pase lo que pase en esta y otras temporadas venideras, ya lograron ganar el encuentro más decisivo en la historia del Borussia Dortmund.

En 2005 las acciones del Borussia se desplomaban un 80%

A mediados de 2005 las acciones del Borussia en la bolsa de Frankfurt se desplomaban un 80% destapando un pozo negro que venía fraguándose varios años atrás. Desde que en 1997 se coronase como rey de Europa, los bávaros contaban sus temporadas por gestiones nefastas y pérdidas millonarias. Las cuentas se habían estado falseando durante mucho tiempo mientras se fichaba a golpe de talonario, convirtiendo al centenario club teutón en un gigante con pies de barro.

En el momento más crítico, la deuda (que oficialmente ascendía a 170 millones de euros aunque superaba con creces dicha cantidad) había ido forzando a sus antiguos dirigentes a vender todo su patrimonio, incluida la joya de la corona: El impresionante «Westfalen Stadion». Los de la Cuenca del Ruhr llegaron a traspasar su estadio a la sociedad de inversores Molsiris con el acuerdo de pagar un alquiler anual hasta el 2017, año en que volverían a comprar las instalaciones deportivas. Sin embargo la situación alcanzó tintes dramáticos cuando se dieron cuenta de que no podían seguir atendiendo esos compromisos, poniendo al club al borde de la desaparición.

Llegaron a vender el «Westfalen Stadion» a una sociedad de inversores

A partir de aquí, el nuevo período de incertidumbre asoló a unos seguidores incondicionales del Dortmund que tienen mucho que agradecer a su actual manager general, Hans-Joachim Watzke. Tras la dimisión del anterior presidente, éste tuvo que trazar un plan de urgencia para salvar al club donde la palabra sostenibilidad pasaría a convertirse en la principal protagonista. Así, el Borussia lograba un trascendental pacto con los propietarios del «Westfalen Stadion» que le permitía evitar la quiebra, gracias al aplazamiento de los cobros por arrendamiento de 2005 y 2006 y la posibilidad de volver a adquirir el 42 por ciento del estadio.

Por otro lado, al tiempo que se reducía drásticamente el presupuesto afectando principalmente a los desorbitados salarios, numerosos inversores se volcaban con la institución como prueba, por ejemplo, el nuevo nombre del tan manido estadio, «Signal Iduna Park», debido a un suculento acuerdo comercial con la empresa de seguros Signal Iduna. Con estas medidas y una política de «despilfarro cero» sustentada en una cantera, que ha marcado el resurgir de sus cenizas, la afición suspiró por fin de alivio al contemplar como su equipo de toda la vida seguía aferrándose a la vida.