Fórmula 1 | GP de Gran BretañaGolpe de autoridad de Vettel

Gana una emocionante carrera en casa de Hamilton, segundo después de empezar el último. Más puntos para Alonso, octavo

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Fue una extraordinaria carrera de coches locos en Silverstone, en el corazón de la Fórmula 1, ese perímetro alrededor de este circuito inglés y la localidad de Milton Keynes donde reposan la mayoría de ideas y sedes en este deporte. Silverstone es la casa de los ingleses, mayoría en la F1, de su escudería fetiche McLaren y del piloto que les enamora, Lewis Hamilton. Pero aquí ni McLaren ni Hamilton ni ningún otro británico pudo esparcir felicidad a las gradas, porque Sebastian Vettel dio un golpe de autoridad. Se reafirmó en feudo ajeno. Ganó una prueba electrizante, llena de alternativas, incidentes y con dos coches de seguridad. Ejerció de campeón, recordando esas tardes de gloria con el Red Bull volador. Se impuso a los Mercedes y se afianza como líder del Mundial, ocho puntos de ventaja. Todo son buenas noticias para él: con 51 victorias, iguala Alain Prost, como el tercer piloto más exitoso. Fernando Alonso volvió a recoger la paciente siembra de los invisibles. Sumó más puntos (4) con el octavo puesto.

Suena el himno de Alemania en el corazón de Inglaterra y más tarde el de Italia, en honor de Vettel y Ferrari. El «God save the queen» se reserva para otro año porque lo del germano fue una exhibición que fundió a un coche superlativo durante el fin de semana y a un piloto que, aun siendo uno de los mejores, siempre parece un escalón por debajo de Hamilton o Alonso.

Pero este domingo todo le salió a Vettel, expansivo en sus prestaciones pese a los pronósticos se inclinaban una vez más hacia Hamilton. Sucedió que salió muy mal el inglés, lento en la arrancada y superado por su enemigo. En un panorama perfecto para Ferrari, Raikkonen cometió el error de embestir a Hamilton en la curva 3., por lo que fue sancionado con diez segundos.

Pareció el KO de Hamilton, el coche en un trompo y en la grava. Pero el inglés es guerrero, hace de la necesidad su bandera e inició una remontada épica, de las que se recuerdan. Compareció el último en la primera vuelta y quince kilómetros más adelante, ya era decimotercero. S´etimo en el giro 10, tercero en la 19.

Cierto que el Mercedes lanzado en las rectas parece un avión jugando contra coches del scalextric, pero en manos de Hamilton todo se antoja un poco mejor. Hay excesiva diferencia entre el Mercedes o el Ferrari y el resto de la galería.

Asomaron los coches seguridad (accidentes de Ericsson y luego Grosjean con Carlos Sainz) y la carrera se apretó en las estrategias de los equipos con las ruedas. El asunto quedó en un sandwich de Bottas y Hamilton a Vettel, emparedado el alemán entre ambos.

El final de carrera fue hermoso, cuatro coches (incluido Raikkonen) en un pañuelo y con posibilidades de ganar cualquiera de ellos. De ahí salió Vettel con energía y decisión. Superó a Bottas, apartó a Hamilton y se lanzó a por una victoria que lo ratifica como sólido líder del Mundial. El motor Ferrari corre muchísimo y el alemán está en disposición al fin de dar un título a los italianos. Lleva cuatro años en Maranello y ya toca.

La cita de Alonso se valora en otros términos, ya que el McLaren se encuentra en el segundo escalón de coches, emparejado a los Haas y los Renault. Unos veces mejor uno que otro, la tónica es invariable. Alonso sufre los sábados en la clasificación y muestra su jerarquía los domingos, cuando no es tan necesaria la velocidad punta a una vuelta sino el instinto para entender las carreras y el valor para ejecutar la acción. El asturiano sumó cuatro puntos más para un equipo en decadencia, que acaba de despedir a su mando técnico y que necesita otro aire para estar a la altura de un campeón del mundo y de su propia historia.