Prost y Lauda, compañeros en McLaren y rivales
Prost y Lauda, compañeros en McLaren y rivales - AFP

Fórmula 1El «dolor enorme» del último gran rival de Niki Lauda por su muerte

«La F1 pierde a un señor. Nunca se lamentó de su condición y me enseñó muchísimo», le alaba el galo Alain Prost

Actualizado:

Entre los innumerables mensajes de condolencias por la muerte de Niki Lauda, leyenda de la Fórmula 1, uno de los más destacados fue el del expiloto francés Alain Prost, compañero del austríaco en la escudería McLaren en 1984 y 1985, a la vez que su último gran rival sobre el asfalto. A él le ganó su tercer y último Mundial de F1, y por tan solo medio punto, después de una lucha encarnizada.

« El mundo de la F1 pierde a un personaje pero sobre todo a un señor. Hay campeones, personas con un gran palmarés, pero hemos perdido a un señor, a alguien que nunca se lamentó de sus condiciones, de su accidente, y siempre miró hacia delante. Estoy chocado, conmovido y muy triste. Son sentimientos mucho más fuertes de lo que me habría podido imaginar», se confiesa Prost. «Son cerca de 40 años de mi vida, alguno que representa mucho para mí. Era mi ídolo de juventud cuando comencé a correr con karts, y después en McLaren él me ganó el título en el 84 y yo a él en el 85 y se creó una amistad muy fuerte. Cuando me ganó en 1984 estaba casi más feliz de que lo hubiese ganado él que si lo hubiese ganado yo».

Para el francés Lauda era una persona «extremadamente inteligente», capaz de hablar de forma «directa, correcta y honesta», algo poco común en el mundo despiadado de la Fórmula 1.

«Le llamaban 'la computadora', pero él sabía distinguir entre el trabajo y la vida privada, me enseñó mucho sobre esto», relata el campeón francés. «Después de las carreras yo me enfadaba cuando había tenido un incidente mecánico o alguna cosa por el estilo. Una noche me llevó a una discoteca y nos bebimos una o dos Coca Colas con whisky, algo que no había hecho en mi vida. Nos reímos mucho y me dijo: 'Mira, sirve para olvidar lo que pasó y a partir de mañana no pensar en ello'. Era su filosofía: está el trabajo y está la diversión. Desde aquel momento nunca más mezclé ambas cosas en mi vida».