Fernando Alonso, en el circuito de Silverstone
Fernando Alonso, en el circuito de Silverstone - efe
Fórmula 1 | GP de Gran Bretaña

Alonso, tercero tras los Mercedes en Silverstone

Hamilton y Rosberg afrontan la carrera inglesa de nuevo como favoritos, con Red Bull y Ferrari a la zaga

Actualizado:

Lewis Hamilton ha comandado una agitada segunda sesión de entrenamientos libres del GP de Gran Bretaña, en la que han sido pocos los pilotos que han podido terminar su trabajo sin incidentes. El primero de todos, el líder de la tabla. Tras marcar el mejor registro del día (1:34.508), Hamilton debía aparcar antes de tiempo su Mercedes por un desfallecimiento del motor del monoplaza. El británico sigue sin librarse de los problemas ni siquiera en su carrera de casa, y parte con cierta desventaja de cara al fin de semana respecto a Nico Rosberg, que si completó la sesión y terminó a dos décimas de su compañero. [ Resultados del GP de Gran Bretaña]

Rosberg, líder del campeonato, pretende dar un golpe de gracia en Silverstone, territorio Hamilton, con su segunda victoria consecutiva y tercera en las últimas cuatro carreras.

Por detrás de los siempre imbatibles Mercedes volvió a colocarse Fernando Alonso. 1:35.244 fue el tiempo que marcó el asturiano al acabar la hora y media de sesión, a siete décimas de la cabeza. Al igual que por la mañana, el español volvió a ser el más rápido tras los Mercedes, aunque en ritmo de carrera, con neumático duro y más gasolina en el depósito, Red Bull parece llevar ventaja.

Daniel Ricciardo y Sebastian Vettel, cuarto y quinto respectivamente, han recuperado el potencial perdido en Austria en un trazado que va como anillo al dedo a su productiva aerodinámica. Alonso partirá en el GP de Gran Bretaña a cuatro puntos en la clasificación de Ricciardo y con 19 de ventaja sobre Vettel.

Un poco más retrasados, en cambio, parecen estar los Williams de Massa y Bottas, aunque siguen siendo rivales para Ferrari. El equipo de Grove, además, es el que más problemas ha tenido durante toda la jornada. Massa estrellaba su FW36 en la primera tanda. En la segunda, Bottas debía detener su coche en el garaje al llevar rajado el capó motor. Eso, sin contar con el problema hidráulico de Susie Wolff, sustituta del finlandés por la mañana.