Contador, vencedor del último Tour - REUTERS
CICLISMO

Un escándalo sin solución

El caso Contador sigue anclado en los órganos federativos cinco meses después del positivo

MADRID Actualizado:

El penúltimo chisme maldiciente en los entresijos del ciclismo, su universo de cuchilladas y cuentas pendientes, se refiere a una intrincada estratagema de la Unión Ciclista Internacional (UCI), interesada presuntamente en una sanción a Alberto Contador. El campeón español perdería sus puntos UCI, y con ello también su equipo —el Saxo Bank—perdería la categoría de primera división. Entraría así en la elite del ciclismo, los que se reparten puntos y dinero, otra escuadra del gusto de la UCI. Es el último rumor que ha circulado respecto a un escándalo sin solución: el positivo de Contador.

Han pasado cinco meses desde que el madrileño depositó su orina en un frasco serigrafiado de la UCI en Pau, segundo día de descanso del último Tour, primera jornada de la condena. El asunto va para medio año y sigue en vía muerta. Una concentración de cincuenta picogramos (0,00000000005 gramos por mililitro) de clembuterol que continúa siendo objeto de análisis, peritajes y estudios.

Después de la micción, el análisis efectuado por la el laboratorio de Colonia, la comunicación del positivo al corredor por la UCI el 24 de agosto, un mes de silencio administrativo por el artículo 33, una suspensión cautelar, un minuciosa instrucción del tema por parte de la Agencia Mundial Antidopaje, y un traslado a la Federación Española de Ciclismo, el caso Contador dormita ahora en el Comité de Competición de la Federación, que ha procedido al mismo protocolo. Petición de más estudios, más peritajes, más documentación, más informes, pruebas, audiencias y análisis en busca de un veredicto que no llega.

¿Se comió Contador su coartada en forma de chuletón o se dopó con el dichoso clembuterol?

Tres juristas del Comité de Competición y una instructora son los encargados de emitir sentencia. El presidente Fernando Uruburu Sistiaga, asesor jurídico de Mapfre; el vocal Javier Leguina González, responsable de planificación y gestión de Barclays Bank; el vocal Juan Ignacio Sobrino Robledano, jurista del Grupo Delta Inmobiliario; y Carmen Victoria López, letrada del Ayuntamiento de Collado-Mediano.

Cuatro abogados que juzgan éste y todos los casos que llegan a su jurisdicción. El pasado 26 de noviembre recibieron en las oficinas de la Federación a Alberto Contador, que días antes había presentado un «voluminoso dossier» a través de sus abogados. La base sigue siendo el informe del doctor holandés Douwe de Boer, considerado la máxima autoridad mundial en análisis de clembuterol, que avala su inocencia. De Boer explica que los controles a Contador los días 19 y 20 de julio no revelan clembuterol, que lo encontrado el día 21 es muy bajo (0,05 ng/mL) y que la del día 22 «era incluso más baja, 0,02 ng/mL». En base a cálculos farmacológicos, comenta que «la máxima concentración podría haber estado entre 0.1 y 0.08 ng/mL», algo que en ningún caso habría mejorado su rendimiento.

El presidente de la Federación, Carlos Castaño, ha asegurado que podría haber un dictamen «a mediados de enero», sin meterse en más berenjenales. La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) quiere una sanción de dos años y recurrirá al Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) si no es así. Contador se conformaría con tres meses de sanción.