Ubrique, en la corta historia de Marco Giovanetti

Actualizado:

MÁLAGA. Desde tiempo ancestral la Vuelta de 1990 es la Vuelta de Marco Giovanetti. El modesto italiano del equipo Seur que ganó aquella ronda y poco más hizo en su posterior trayectoria. Fue la Vuelta que no ganó Perico Delgado, exuberante ídolo de masas en el final de la década. Y aquella derrota del ciclista segoviano se fraguó precisamente en el escenario al que hoy llega la Vuelta, la sierra de Grazalema, el puerto de las Palomas (una subida de casi trece kilómetros, con una pendiente media del 7,1 por ciento y tramos hasta del 10 por ciento) y el final en Ubrique.

Una escapada-bidón, de las que se consienten y terminan haciendo un daño imprevisto, entregó un grupo de fugados que sentenció la ronda. En Ubrique ganó el danés Worre y se puso líder Julián Gorospe. Siete días después, cazó el amarillo Giovanetti y ya no lo entregó hasta Madrid. Las Palomas, a 37 kilómetros de la llegada, puede ser una trampa para algunos.

Ubrique, en la

corta historia de Marco Giovanetti

UNA ESCAPADA HISTÓRICA