EFE / Vídeo: Atlas

Tour de FranciaSin la tiranía del Sky el Tour es más divertido

Thomas y Bernal mantienen su opciones, pero ya no aplastan ante rivales como el Groupama, el Jumbo y el Movistar

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Pese a su potencial económico y deportivo, el equipo Ineos nota la ausencia deChris Froome. El Tour no esperaba algo así. El Ineos no es, por ahora, el Sky, la escuadra de la que procede. Ni sus líderes, Geraint Thomas y Egan Bernal, parecen tan sólidos, ni sus gregarios maniatan la carrera como en ediciones anteriores. Desde 2012, desde el triunfo de Bradley Wiggins en el Tour, la formación británica ha sometido a su antojo a sus rivales en la ronda gala. Las cuatro victorias finales de Froome y el triunfo hace un año de Thomas prolongaron ese dominio, casi tiranía. Sólo ha habido una excepción, el Tour de 2014, cuando se impuso el italiano Vincenzo Nibali. Eso sí, le benefició la caída y retirada de Froome. En mayo, el Sky pasó a ser Ineos y Froome se rompió el esqueleto en el pasado Dauphiné. Sin él, el equipo se presentó en este Tour con Thomas y Bernal. Los dos siguen ahí, con muchas opciones. Pero no intimidan.

Y eso, tales síntomas de fragilidad, alienta a sus adversarios. La subida el sábado al Tourmalet les confirmó su impresión. En el grupo de seis elegidos estaban cinco rivales, Pinot, Kruijswijk, Landa, Buchmann y Alaphilippe, y sólo uno del Ineos, Bernal. Thomas venía a medio minuto, tratanto de salvar el día y alimentando las expectativas de sus enemigos. «No me sentía bien ya en la salida», confesó Thomas. Pese a ese puñado de segundos de pérdida, el galés se mantiene al acecho del liderato y aún quedan los Alpes. Sólo si él falla su equipo recurrirá a Bernal. El colombiano lo sabe: «El líder es Thomas», zanja.

Pero el líder del Tour es Alaphilippe, a quien nadie esperaba. Además, el Ineos ha sido superado por la escuadra francesa del Groupama (Gaudu y Pinot) y por la formación holandesa Jumbo (De Plus, Bennett y Kruijswijk).

Hay otro conjunto con peso en el Tour, el Movistar. Se adueñó del pasado Giro con Carapaz y Landa. El Tour talla más alto. El infortunio del alavés en la etapa de los abanicos y la baja forma de Quintana no le han impedido marcar la pauta en las dos etapas pirenaicas. Landa, el único ciclista capaz de brillar el mismo año en el Giro y el Tour, se siente bien, reactivado. Y tiene al infinito Valverde a su lado. Y a compañeros como Amador, gregario ejemplar. Ya no pueden ganar el Tour, pero quizá sí elegir al vencedor.