Vuelta a España

Acaba el año horrible de Chris Froome

El cuatro veces ganador del Tour cierra su peor temporada y asegura que ya espera a 2020

BURGOSActualizado:

A Chris Froome le ha atrapado toda la fatalidad posible de la ley de Murphy aplicada hasta el extremo. Todo lo que puede salir mal, saldrá. El colmo de los cenizos y el pesimismo. El cuatro veces ganador del Tour de Francia tachará probablemente 2019 de su hemeroteca porque peor no le ha podido ir.

En su año más negro, Christopher Froome se vio obligado a poner el punto final a la temporada, si es que ya no estaba decidido a hacerlo, después de cortarse el pulgar izquierdo con un cuchillo de cocina el pasado viernes.

«Me corté el pulgar estúpidamente con un cuchillo de cocina y tuve que someterme a una cirugía para reconstruir el tendón dañado», publicó el pasado sábado en su cuenta de Twitter, desde la cama del hospital.

«Realmente no es mi año, espero con ansias el 2020», agregó Froome.

Es la segunda vez en tres meses que ciclista nacido en Nairobi (Kenia) tiene que hacer noche en el hospital. En junio se estampó contra una protección mientras reconocía la contrarreloj del Dauphine Libere.

El cuadro médico del líder de Ineos fue para echarse a temblar. Varias fracturas en el fémur, los codos y las costillas por la grave caída. Perdió cuatro litros de sangre. Recuperación en la unidad de cuidados intensivos.

No fue lo grave que no pudieron correr el Tour, sino que se puso en entredicho su carrera profesional, tal era la contundencia de las lesiones. El Ineos hizo, sin él, lo de siempre. Ganó el Tour (Egan Bernal).

Froome había reanudado el entrenamiento en agosto después de un período de rehabilitación de 10 semanas. Realizó algunas sesiones cortas en Niza, cerca de su domicilio en Mónaco. La última carrera de Froome fue el Tour de Yorkshire en mayo.