Caza, política y progreso

«El auténtico cazador es el primer interesado en que el medio natural se mantenga sano y vital»

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En mi calidad de director de Trofeo Caza y Conservación soy testigo mensualmente de las principales preocupaciones del sector cinegético. La redacción de una revista es un buen otero para seguir su pulso, y desde hace un tiempo las implicaciones entre caza y política se llevan la palma. Al principio era esta una preocupación unilateral, aunque ahora parece que es correspondida por los responsables de todos los partidos. Lo último relacionado con estas cuestiones ha sido la presentación de Ángel López Maraver como candidato por VOX a las próximas elecciones europeas y su posterior renuncia a su cargo de presidente de la RFEC, como no podía ser de otra manera.

Por mucho que se pretenda, la caza es apolítica y asimismo deben serlo las instituciones que de una u otra forma representan o pretenden representar a un sector tan extenso y heterogéneo.

Otra cosa es que se exija a los políticos respeto y compromiso con esta actividad y se censure su déficit, lo que parece haber dado sus frutos recientemente; esperemos que no de forma efímera y preelectoral y que tenga una continuidad.

Una de las implicaciones de la caza en asuntos políticos y sociales es su reconocido valor como dinamizador de zonas rurales deprimidas, tema que abordamos este mes. Otro que nos tocará tratar más adelante es la caza como herramienta de gestión de un medioambiente saludable.

El auténtico cazador es el primer interesado en que el medio natural y el entorno rural se mantengan sanos y vitales; en eso deben volcarse sus representantes y exigirlo ante las Administraciones públicas sean del signo que sean. La caza bien practicada es no solo compatible con esa idea, es también necesaria. Asimismo es nuestro deber denunciar las iniciativas que se alejen de la sostenibilidad y la conservación porque, como cazadores, bien sabemos lo que puede acarrear el «progreso».

Pablo CapotePablo Capote