NBA Finals 2019

Los Warriors obran un milagro para seguir vivos

Remontan seis puntos en los últimos dos minutos para ganar en Toronto y mantener opciones de ganar el anillo, aunque perdieron de nuevo a Durant por lesión

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Los Warriors siguen con vida en la final de la NBA. Los triples de Curry y Thompson permiten a Golden State forzar el sexto encuentro, en el que previsiblemente no estará Durant, lesionado de nuevo en su regreso a las canchas. Toronto, que llegó a mandar por seis puntos a falta de tres minutos, se quedó sin respuestas al final y tendrá que levantarse para tratar de ganar uno de los dos partidos que restan si quiere ganar su primer anillo.

A los dos minutos de partido, Durant ya había anotado su primer triple. Su regreso tras un mes lesionado era la mejor noticia para los Warriors. El alero se convirtió en una amenaza constante que obligó a Toronto a multiplicarse para secar a su rival. Con el alero en pista, los ojos no podían centrarse ya solo en Klay Thompson y Curry. Tocaba multiplicarse, lo que dificultó la labor defensiva de los Raptors, demasiado ansiosos por momentos.

Solo Marc mantenía el tipo en ese inicio dubitativo de Toronto. El español, en su primera final, demostró su personalidad sumando los primeros seis puntos del equipo, diez al final de un primer cuarto dominado por los visitantes (28-34) y en el que Durant demostró toda su calidad.

Lesionado desde el pasado 8 de mayo, el alero había forzado para estar presente en este quinto partido. Era ahora o nunca para los Warriors y solo por eso se había visto obligado a pisar la pista. Su exhibición del primer periodo no se alargó porque al poco de comenzar el segundo tuvo que irse lesionado a los vestuarios. No volvería y ahí empezaron a apagarse los campeones.

Porque aunque todavía alargaron su dominio, en la cabeza de los jugadores de Kerr había algo de impotencia al ver cómo una de sus estrellas volvía a caer. Otra lesión más. El problema de todo el año. Con Kawhi esperando su momento y con Marc con problemas de faltas, fue Ibaka el que tomó el relevo ofensivo de los Raptors, con siete puntos casi consecutivos que permitían sobrevivir a los canadienses. La irrupción de Cousins fabricó un parcial que silenció la grada por unos segundos y que obligó a reaccionar a Nick Nurse (35-46, min. 16).

Fue un tiempo muerto menos táctico. Más centrado en curar las heridas mentales. En convencer a su equipo que el título era posible y que no había que alargarlo más. Aún así le costó al técnico un mundo centrar las cabezas de los suyos y no lo consiguió hasta mediado el tercer cuarto.

La salida en tromba de los Warriors tras el descanso puso patas arriba el partido (63-77, min. 31). Confirmada la lesión de Durant, Curry asumió la responsabilidad desde el perímetro y junto a él un excepcional Klay Thompson. Entre ambos fabricaron un parcial que parecía acercar el sexto partido. La esperanza.

Klay y Curry, al rescate

La reacción de los Raptors la comandó Kawhi Leonard, aunque fue una remontada sosegada. Tanto, que los Warriors no la vieron llegar. Se cocinó a fuego lento. Punto a punto. Rebajando la distancia a medida que se consumían los minutos. Nueve, siete, cuatro... y así hasta que Leonard decidió que era el momento. Su momento. Con cinco minutos por jugarse, los Raptors se pusieron por primera vez por delante (96-95) tras un triple de su estrella, que sumó nueve puntos consecutivos para acercar el anillo a Toronto (103-97, min. 39).

Se desató entonces la locura en la grada. Gritaba Drake, enloquecido a pie de pista, mientras Kerr reunía a sus hombres para exigir un último esfuerzo. Para sacar el orgullo de campeón y evitar el desastre. Fueron Curry y Thompson con sendos triples los que aplacaron los ánimos de todo Canadá. Un país helado en pleno mes de agosto. Porque en cada uno de esos lanzamientos se escapaba un poco del anillo. Porque no había respuesta y porque un triple más fabricado por Curry y ejecutado por Klay Thompson obraba el milagro que permitía seguir con vida al campeón (103-106, min. 41).

Quedaba un minuto en el pasaron mil cosas, pero que no evitó la derrota de los Raptors. Lowry, que acortó la distancia con una bandeja, falló luego el lanzamiento definitivo que permite a los Warriors forzar el sexto partido y que obliga a Toronto a disipar las dudas si no quiere dejar un anillo que por momentos llegó a enfundarse en el quinto encuentro de la final.