Turno para Calderón

EMILIO V. ESCUDERO
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Ha llegado su hora, y lo sabe. Después de tres temporadas de «aprendizaje» en la NBA, le toca encarnar el papel de líder. Tirar del carro. Asumir los galones junto a Chris Bosh, el otro gran baluarte de los Raptors. A final de temporada, Sam Mitchell optó por su renovación en detrimento de TJ Ford y ahora es el turno de José Manuel Calderón para demostrarle a su técnico que no se ha equivocado.

La salida de Ford a los Pacers le ha dejado toda la responsabilidad en el puesto de base, donde su única competencia será Roko Ukic, ex del Barcelona. Un recién llegado que, a sus 24 años, tendrá una buena oportunidad de aprender de Calderón. En el traspaso de Ford, los Raptors se aseguraron también la llegada de Jermaine O´Neal a cambio de Nesterovic. Un «veterano de guerra» para acompañar a Bosh bajo los aros. Si consigue superar sus problemas con las rodillas, el «all star» podría formar una tripleta de lujo junto a Calderón y el propio Bosh. La mala noticia para ellos es que están encuadrados en la conferencia este, y ahí hay demasiados equipos disputándole la supremacía a los Celtics, por lo que meterse en semifinales de conferencia ya sería un éxito.

El otro gran reto de Calderón se llama Gilbert Arenas. El escolta de los Wizards se mofó cuando le preguntaron por las opciones del extremeño para ir al «All Star». «Calderón está a 20 años de ser un jugador «All Star»», señaló Arenas. Calderón prefirió entonces guardar silencio, pero seguro que si este año consigue estar en el fin de semana de las estrellas tiene un recuerdo para él.

Marc, con el enemigo en casa

El último español en entrar en escena en la temporada que comenzó anoche será Marc Gasol, que esta madrugada se medirá al gigante chino Yao Ming. Aún así, el auténtico problema del catalán está en casa y se llama Rudy Gay.

El alero ya desesperó a su hermano el año pasado y, visto lo visto en pretemporada, lleva el mismo camino con Marc. Nadie duda de que, junto al novato OJ Mayo, es uno de los jugadores con más calidad de los Grizzlies, pero alguien debería decirle que no tiene porqué jugarse todos los balones que caen en sus manos. Si supera ese ejercicio de paciencia, Marc tendrá mucho ganado, en un equipo en el que no le van a faltar los minutos, algo fundamental para seguir creciendo antes de buscar acomodo en otro sitio. Como hizo Pau.