Schaffartzik, jugador del Limoges, en un partido de Euroliga
Schaffartzik, jugador del Limoges, en un partido de Euroliga - EFE
Liga francesa

Schaffartzik, capitán de la selección alemana, durmió en la casa equivocada por una borrachera

El base alemán del Limoges se emborrachó tras una derrota y acabó durmiendo en el sofá de unos vecinos

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Alcohol y deporte son siempre sinómimo de problemas. Que se lo digan a Schaffartzik, el base de la selección alemana y del Limoges, que el pasado fin de semana acabó durmiendo en el sofá de unos vecinos tras confundirse de casa por culpa de la ingesta de alcohol. El jugador, que pasó la noche en los calabozos, ya ha pedido perdón por su «aventura», pero el club sopesa sancionarle.

Fue una semana dura para Schaffartzik. El base del Limoges cayó primero en Vitoria ante el Caja Laboral y días después lo hizo en casa del Antibes. Dos derrotas contundentes que sumieron al alemán en una pequeña depresión que decidió solucionar en el bar.

Borracho y desorientado, el jugador volvió a su casa, pero se confundió de pasillo y terminó entrando en una que no era la suya. Allí, cayó dormido en el sofá, pero sus ruidos alertaron a los vecinos, que llamaron a la policía pensando que se trataba de un ladrón.

La sorpresa fue mayúscula cuando se dieron cuenta de quién era, aunque eso no impidió que los agentes se lo llevaran a comisaria, donde pasó la noche acusado de allanamiento de morada.

«No está bien lo que he hecho. Tras regresar de Antibes estaba muy afectado por los malos resultados y cometí un gran error. Debo ser un ejemplo y no lo he sido», reconoció el jugador, arrepentido.