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Mundial Baloncesto 2019España, contra el caos y la fatiga

La selección está sobreviviendo a los rivales y a un Mundial cuya logística está llevando al límite a los jugadores

España vence a Australia en una semifinal del Mundial de baloncesto épica

España - Australia: sigue el Mundial de baloncesto en directo

Enviado especial a Shanghái (China)Actualizado:

Al subidón por el triunfo ante Serbia le siguió un sofocón de madrugada con la logística. Uno más. La victoria llevaba a la selección a viajar hasta Shanghái y el desplazamiento que la FIBA había preparado para ellos estaba programado para primera hora de la mañana. Eso implicaba que los jugadores tenían que abandonar el hotel hacia las 5:30, apenas seis horas después de haber ganado el partido y sin haber apenas dormido. Una paliza que obligó a la Federación a buscar alternativas para evitar el desgaste.

Movieron sus hilos los responsables del equipo y consiguieron un viaje a media mañana más amable para los jugadores. Un esfuerzo que solo mitigó la fatiga, pero no la eliminó. «La palabra que utilizaría para describir el estado del vestuario no sería euforia, sino cansancio. Hemos tenido dos sobreesfuerzos tremendos casi seguidos –ante Italia y Serbia– y luego el viaje y la acumulación de días, de entrenamientos y de tensión se va notando. Aun así, estoy seguro de que la recuperación va ser buena y podremos competir ante Polonia», apuntaba anoche un Scariolo visiblemente fatigado después de haber pasado casi seis horas para llegar hasta Shanghái, donde hoy (15.00 horas, Cuatro) se medirán a Polonia por un lugar en semifinales. El equipo llegó tan fundido que decidió no entrenar y pasar toda la tarde descansando. La misma rutina utilizada hace unos días tras su llegada a Wuhan.

Por primera vez, el Mundial ha contado con 32 selecciones y la FIBA lo ha extendido tanto que se ha hecho inabarcable para los equipos y los seguidores. En poco más de dos semanas de campeonato, está previsto que las selecciones que avancen al menos hasta cuartos de final, como España, visiten la mitad de las ochos sedes. Un viaje cada cuatro días. En total, desde que aterrizó en China, España ha recorrido casi 3.000 kilómetros, que serán 4.000 cuando visite este fin de semana Pekín. «Esto no para. Son muchos viajes y eso carga mucho a los jugadores veteranos como yo, con 34 años. Pero no hay excusas. Llegados a este punto hay que sacar fuerzas de donde no las hay. El campeonato está siendo muy duro y exigente», reconocía Rudy.

Un traductor por equipo

No es la selección la única que está teniendo un torneo complicado. China no es un país sencillo para los occidentales, pues ni siquiera en los hoteles donde se hospedan los jugadores el inglés es un idioma universal. Cualquier tarea cotidiana se convierte en una pequeña pesadilla y la propia logística del torneo no ayuda. Al contrario. Por eso la selección, como el resto de equipos, tienen un traductor que les acompaña 24 horas. En el caso de España se trata de Jenny, una china de espigada figura y amante del baloncesto, encargada de solucionar cualquier marrón, que en este país suelen ser constantes.

A Serbia, por ejemplo, le ocurrió un capítulo desagradable en Wuhan, cuya llegada al hotel de concentración fue convulsa. Tras un viaje larguísimo, que obligó al equipo a madrugar mucho, las habitaciones no estaban listas. Despiste que no se entiende cuando hace ya muchos años que se conoce al detalle el calendario del Mundial. El delegado del equipo balcánico estuvo a punto de recoger los pasaportes y marcharse, pero finalmente hubo entendimiento. En ese mismo viaje, a España estuvieron a punto de dejarle 25 maletas en Guangzhou, aunque pudieron embarcar con todas.

Ni siquiera en la pista están contentos los jugadores, porque la presencia de árbitros con poca experiencia está llevando al límite a alguno de ellos. Hasta la FIBA ha reconocido errores de bulto como el que dejó fuera del Mundial a Lituania tras un tapón ilegal que no vieron los colegiados –uno de ellos español– y que ni siquiera optaron por revisar. La expulsión de ese trío arbitral del torneo no ha calmado a los lituanos. Otra víctima más de un torneo caótico en el que España está sabiendo caminar con sabiduría rumbo al podio y los Juegos. Objetivos que estarán más cerca si gana hoy a Polonia.